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September 15, 2019

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Nostra Aetate

50 YEARS AFTER ITS PUBLICATION

The ministry of the Word is a fundamental element of evangelization through all its stages, because it involves the proclamation of Jesus Christ, the eternal Word of God.

“The word of God nourishes both evangelizers and those who are being evangelized so that each one may continue to grow in his or her Christian life”

(National Directory for Catechesis [NDC] [Washington, DC: United States Conference of Catholic Bishops, 2005], no. 17).

 

Servicio de Comisión

 
Esta ceremonia para la bendición y comisión de los catequistas ha sido creada para su utilización durante la liturgia Eucarística del Domingo Catequético. Si no es posible celebrarla allí, la ceremonia de la bendición y comisión puede celebrarse durante la misa en otro momento, o fuera de la misa, tal vez acompañada de la Liturgia de las Horas o durante un acto de comisión sencillo. El rito de bendición que sigue ha sido tomado del Bendicional, capítulo 4, I, “Bendición de las personas destinadas a impartir la catequesis”. En la homilía, el celebrante da una explicación de la celebración de la catequesis basada en el texto sagrado.

Después de la homilía, el celebrante, diácono u otro ministro apropiado, llama a los catequistas a pasar al frente, ya sea individualmente, por su nombre, o como grupo. El celebrante puede entonces iniciar la bendición, usando estas palabras o similares:

Rito de la Bendición dentro de la Celebración de la Misa

Presentación de los Catequistas

CELEBRANTE:

La actividad pastoral de la Iglesia necesita de la colaboración del mayor número de cristianos, para que las comunidades y cada uno de los creyentes alcancen la madurez de su fe y la proclamen siempre mediante la celebración, el compromiso y el testimonio de su vida.

Son los catequistas quienes prestan esta colaboración, cuando llevan a cabo la iniciación cristiana de otros y cuando los van instruyendo y formando integralmente como discípulos de Cristo. Los catequistas, iluminados por la Palabra de Dios y la doctrina de la Iglesia, comunican al pueblo de creyentes lo que ellos antes aprendieron a vivir y a celebrar.

Ahora, bendecimos al Señor por estos cooperadores nuestros e imploramos sobre ellos la gracia del Espíritu Santo, ya que la necesitan para este servicio eclesial.

Reconocimiento de los Que Van a Desempeñar el Ministerio Catequético por Primera Vez (Opcional)

Dirigiéndose a los catequistas que van a ser bendecidos por primera vez, un diácono o catequista con experiencia dice las siguientes palabras:

Los que están dispuestos a servir como catequistas en [nombre de la parroquia], por favor pónganse de pie.

O pídales que pasen adelante, según el número y el sitio.

CELEBRANTE:

Ahora te pregunto: [nombre del catequista], ¿estás listo(a) para ejercer el ministerio de la catequesis en [nombre de la parroquia]?

CATEQUISTAS:

Con la ayuda de la gracia de Dios, estoy listo(a) y dispuesto(a) para servir como catequista junto a los catequistas de esta parroquia.

CELEBRANTE:

Que Dios les ayude a ser buenos administradores de lo que les ha sido confiado y que ustedes y todos los catequistas que sirven a esta parroquia reciban la gracia que necesitan para su servicio aquí en [nombre de la parroquia].

Intercesiones Generales

Las intercesiones generales siguen a continuación de la presentación de los catequistas. El celebrante puede seleccionar las que le parezcan más adecuadas. Siempre deberá incluir intenciones directamente relacionadas a las circunstancias locales y a los presentes.

CELEBRANTE:

Dios Padre nos llama a una vida de justicia y misericordia. Jesús nos enseña que debemos perdonar a los demás igual que nosotros queremos ser perdonados. Esto es posible sólo por la gracia del Espíritu. Oremos ahora por las necesidades de nuestro mundo, de nuestra Iglesia y las nuestras.

AYUDANTE DEL CELEBRANTE:

La respuesta es “Te lo pedimos, óyenos”.

Por nuestra Iglesia, que con su proclamación enérgica del Evangelio, sea testigo vivo ante el mundo, roguemos al Señor: R/.

Por los dirigentes y gobernantes de las naciones del mundo, que reciban la fuerza y determinación necesarias para forjar vínculos de verdadera paz, roguemos al Señor: R/.

Por los que viven con sufrimientos mentales, físicos, emocionales o espirituales, que sientan la mano sanadora de Dios, roguemos al Señor: R/.

Por nuestra comunidad parroquial, que todos sus miembros avancen por el camino de la verdad, el perdón y el amor compasivo, roguemos al Señor: R/.Por todos los catequistas que escojan un estilo de vivir para el Señor que afecte e inspire a todos los que están bajo su cuidado, roguemos al Señor: R/.

CELEBRANTE:

Dios compasivo,
desde el principio siempre nos has amado.
Desde el alba de la creación, nos has llamado
a ser tu pueblo,
a caminar en la senda de la Alianza de amor.
Escucha hoy las oraciones de tu Iglesia;
llénanos de celo por la Buena Nueva de tu Hijo.
Por el poder de tu Espíritu,
ayúdanos a transformar el mundo
en un lugar donde la justicia, la misericordia y el amor incondicional
reinen como Tú reinas, Dios,
en ese mismo Espíritu,
y por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.

Oración de Bendición

La bendición de los catequistas tiene lugar después de las intercesiones generales. Como alternativa, la bendición se puede usar al final de la misa después de una invitación como: “Inclinemos la cabeza para recibir la bendición del Señor”.

Con las manos extendidas el celebrante dice la oración de bendición para los catequistas.

CELEBRANTE:

Señor, con tu bendición paternal,
robustece la decisión de estos servidores tuyos,
que desean dedicarse a la catequesis;
haz que lo que aprendan meditando tu Palabra
y profundizando en la doctrina de la Iglesia
se esfuercen por comunicarlo a sus hermanos y así,
junto con ellos, te sirvan con alegría.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.

o esta otra

CELEBRANTE:

Señor Dios,
fuente de toda sabiduría y conocimiento,
enviaste a tu Hijo, Jesucristo, a vivir entre nosotros
y a proclamar su mensaje de fe, esperanza y amor
a todas las naciones.
En tu misericordia
bendice a nuestros hermanos y hermanas
que se han ofrecido como catequistas para tu Iglesia.
Fortalécelos con tus dones
para que enseñen con la palabra y el ejemplo
la verdad que procede de ti.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.

Después de la bendición, el párroco puede entregar a cada catequista una Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica, y/o un certificado. Si no se ha hecho antes y si se desea, la congregación puede expresar su aprobación aplaudiendo, con una aclamación o un himno apropiado.

Nota: Algunas parroquias ofrecen, la semana después del Domingo Catequético, un “Domingo para Responder”. Ese día, después de la homilía, el celebrante recuerda a la comunidad sobre la comisión de los catequistas. Le pide a la comunidad que responda al ministerio catequético de la parroquia prometiendo apoyarlo y participar en sus actividades. Una declaración tal como “Lo prometemos” podría ser la respuesta de la comunidad.


Bendición de los Padres y Guardianes (Opcional)

Después de la oración de la comunión, se les puede ofrecer a los padres y guardianes esta bendición especial como reconocimiento de su crucial papel en la formación de la fe de sus hijos.

CELEBRANTE:

A los padres, madres y guardianes se les ha encomendado una responsabilidad especial en la formación en la fe de sus hijos. Es justo y apropiado que les ofrezcamos esta bendición durante la celebración del Domingo Catequético.

El celebrante invita a los padres y guardianes a ponerse de pie. Extiende sus manos sobre ellos e invita a toda la comunidad a hacer lo mismo, mientras dice esta oración:

CELEBRANTE:

Dios de misericordia y amor,
Tú has confiado a estos padres, madres y guardianes
la crianza y el cuidado de sus hijos.
Llénalos con Tu sabiduría.
Concédeles la gracia de Tu presencia.
Guíalos a compartir con sus hijos el amor por
Tu Palabra
y el entendimiento de las enseñanzas de la Iglesia.
Que su vida sea un testimonio de Tu amor y
misericordia infinita.
Te lo pedimos en nombre de Jesucristo,
Tu amado Hijo.
R/. Amén.


Rito de Bendición fuera de la Eucaristía

Cuando la bendición y comisión de catequistas se celebra fuera de la misa, podría ser parte de la Liturgia de las Horas o de un oficio de oración. O podría formar parte de una celebración de la Palabra, tomada del Bendicional, capítulo 4, I, Bendición de las personas destinadas a impartir la catequesis.

Presentación del Rito

La celebración comienza con un himno apropiado y continúa con la siguiente bienvenida.

CELEBRANTE:

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

TODOS:

Amén.

CELEBRANTE:

Que el Dios de misericordia que desea que todos los pueblos se salven esté con ustedes.

TODOS:

Y con tu espíritu.

CELEBRANTE:

La actividad pastoral de la Iglesia necesita de la colaboración de los que se han dedicado a la catequesis, para que las comunidades y cada uno de los creyentes alcancen la madurez de su fe y la proclamen siempre mediante la celebración, el compromiso y el testimonio de su vida.

Son los catequistas quienes prestan esta colaboración, cuando llevan a cabo la iniciación cristiana de otros y cuando los van instruyendo y formando integralmente como discípulos de Cristo. Los catequistas, iluminados por la Palabra de Dios y la doctrina de la Iglesia, comunican al pueblo de creyentes lo que ellos antes aprendieron a vivir y a celebrar en la liturgia.

Ahora, bendecimos al Señor por estos cooperadores nuestros e imploramos sobre ellos la gracia del Espíritu Santo, ya que la necesitan para este servicio eclesial.

Lectura de la Palabra de Dios

Un proclamador, uno de los presentes o el celebrante lee el texto que sigue u otro que sea apropiado a la ocasión.

LECTURA
Romanos 10:9-15

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 96

R/. Proclamen las maravillas del Señor a todas las naciones.

Cantemos al Señor un canto nuevo,
que le cante al Señor toda la tierra;
cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.

Proclamemos su amor día tras día,
su grandeza anunciemos a los pueblos,
de nación en nación, sus maravillas. R/.

Alégrense los cielos y la tierra,
retumbe el mar y el mundo submarino.
Salten de gozo el campo y cuanto encierra. R/.

Regocíjese todo ante el Señor,
justicia y rectitud serán las normas
con las que rija a todas las naciones. R/.

Intercesiones Generales

CELEBRANTE:

Dios quiere que todos los pueblos se salven. Invoquémoslo, pues, diciendo: “Atrae hacia ti a todos los pueblos, Señor”. (O: “Señor, escúchanos”.)

AYUDANTE DEL CELEBRANTE:

Haz que todo el mundo conozca que tú, Padre, eres el único Dios verdadero y que Jesucristo, tu Hijo, es tu enviado. R/.

Manda obreros a tu mies, para que tu Nombre sea glorificado en todas las naciones. R/.

Tú que enviaste a los discípulos a proclamar el Evangelio, ayúdanos a propagar la victoria de la cruz de Cristo. R/.

Haz que seamos dóciles a la predicación de los apóstoles y sumisos a la verdad de nuestra fe. R/.

Tú que nos llamas hoy a tu servicio en favor de nuestros hermanos, haz que seamos ministros de tu verdad. R/.

Guarda a los ministros de tu Iglesia, para que, al enseñar a los demás, seamos hallados fieles en tu servicio. R/.

Que la gracia del Espíritu Santo dirija nuestros corazones y nuestros labios, para que permanezcamos siempre en tu amor y en tu alabanza. R/.

Oración de Bendición

Con las manos extendidas el celebrante dice la oración de bendición.

CELEBRANTE:

Señor, con tu bendición paternal,
robustece la decisión de estos servidores tuyos,
que desean dedicarse a la catequesis;
haz que lo que aprendan meditando tu Palabra
y profundizando en la doctrina de la Iglesia
se esfuercen por comunicarlo a sus hermanos y así,
junto con ellos, te sirvan con alegría.
Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

o esta otra

CELEBRANTE:

Señor Dios,
fuente de toda sabiduría y conocimiento,
enviaste a tu Hijo, Jesucristo, a vivir entre nosotros
y a proclamar su mensaje de fe, esperanza y amor
a todas las naciones.
En tu misericordia
bendice a nuestros hermanos y hermanas
que se han ofrecido como catequistas para tu Iglesia.
Fortalécelos con tus dones
para que enseñen con la palabra y el ejemplo
la verdad que procede de ti.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.

Conclusión del Rito

El rito concluye con una oración ofrecida por el celebrante.

CELEBRANTE:

Dios, que en Cristo ha manifestado su verdad y su amor, los haga testigos del Evangelio y de su amor en el mundo. R/. Amén.

Jesús el Señor, que prometió a su Iglesia que estaría con ella hasta el fin del mundo, confirme sus obras y sus palabras. R/. Amén.

El Espíritu del Señor esté sobre ustedes, para que puedan ayudar a los ministros de su palabra. R/. Amén.

Y a todos los aquí presentes, que Dios todopoderoso nos bendiga, Padre, Hijo y Espíritu Santo. R/. Amén.

 

Copyright © 2010, United States Conference of Catholic Bishops, Washington, D.C. Reservados todos los derechos. Se autoriza la reproducción de esta obra, sin adaptaciones, para uso no comercial.

Citas del Bendicional, Comisión Episcopal de Liturgia, copyright © 1986, Coeditores Liturgicós. Se reservan todos los derechos.



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