Imagínese: En un vecindario pobre de Los Ángeles la violencia solía dominar la calle. Ahora la esperanza y la seguridad reinan. Los niños que antes temían tiroteos y acosos en el camino, se ríen y charlan desde la escuela hasta sus casas.
La diferencia es ‘Camino Seguro’: un programa en el que voluntarios se han unido para acompañar a los niños en su camino de la escuela cada día. Vestidos con camisetas verdes, padres y vecinos se aseguran de que los niños llegan a casa. Su labor ha conseguido más que la seguridad de sus hijos; ha garantizado su educación y – de hecho- ayudado a incrementar la seguridad de la comunidad entera.
Los voluntarios saben que la mejor manera de sacar su comunidad de la pobreza es asegurando la educación de sus hijos. Hoy día, uno de cada seis niños vive en la pobreza. Juntos podemos crear esperanza para ellos.