III Encuentro Nacional Hispano de Pastoral
El III Encuentro Nacional Hispano de Pastoral, realizado en la Universidad Católica de América del 15 al 18 de agosto de 1985, contó con la participación de más de 2,000 personas procedentes de 123 diócesis. Asistieron cincuenta y seis obispos. Los siguientes son extractos del documento sobre el proceso del Encuentro, titulado "Voces Proféticas":
Evangelización. "La evangelización es la misión esencial de la Iglesia, la Iglesia existe para evangelizar. La evangelización, anuncio de la palabra de Dios, mueve a la conversión de aquellos que van a aceptar el Reino anunciado por Jesús. En la evangelización hay que partir de las personas y toda persona está encarnada en una cultura, tiempo y lugar determinados.
Una evangelización encarnada en la cultura es esencial para todos los pueblos, pero se hace especialmente importante para el pueblo hispano en este país. La tentación de una asimilación cultural está constantemente presente y en muchos casos deja de ser tentación para convertirse en realidad. Esto no sólo es contra los derechos de la persona, también atenta contra el mismo Evangelio. La evangelización es de verdad y llega hasta las raíces más profundas de la persona cuando se encarna en la cultura."
Educación Integral. "Una educación que promueve la inserción de la persona humana en el quehacer histórico de su pueblo es derecho inalienable de todo ser humano. Este derecho está garantizado por la Declaración Sobre los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, y la Iglesia ha abogado por este derecho, especialmente a través de las encíclicas sobre la doctrina social de la Iglesia, de los Papas de nuestro siglo y de los grandes acontecimientos eclesiales de nuestros tiempos como el Concilio Vaticano II, Medellín y Puebla. La educación como tal abarca muchas áreas distintas de la vida humana como la cultura, la lengua, la familia, la formación social, intelectual, emocional, y espiritual y la preparación técnica y vocacional de la persona.
Una educación integral es una formación global sobre la vida económica, política, social, cultural, familiar y eclesial que lleva una madurez de fe y a una responsabilidad en la historia. Dada la situación marginada del pueblo, tal educación adquiere una gran importancia en el proceso de liberación. Como seguidores de Jesucristo y miembros de la Iglesia, nosotros hemos hallado la verdad sobre nuestra razón de ser en la persona de Jesús, el Camino, la Verdad, y la Vida. Por lo tanto, para nosotros la educación integral deberá ser una educación evangelizadora que contribuya a la conversión total de la persona, "no sólo en su YO profundo e individual, sino también en su YO periférico y social, orientándolo radicalmente a la genuina liberación cristiana que abre al hombre a la plena participación en el misterio de Cristo resucitado, es decir, a la comunión filial con el Padre y la comunión fraternal con todos los hombres, sus hermanos." (Puebla).
La educación integral preparará a la persona para que pueda ver, juzgar, y actuar con la mente de Cristo en el corazón de la Iglesia para la promoción de la Paz, la Justicia, el Amor y la Verdad del Reino de Dios. Los compromisos tomados en el III Encuentro Nacional están basados en esta opción y en la realidad concreta que vivimos.
Justicia Social. El tema de la "Justicia Social" es central en la vida cristiana. Encontramos ya en la tradición judeo-testamentaria un llamado constante a la conversión para cambiar las estructuras de pecado, así como a nuestra conversión personal, cuya falta es muchas veces raíz de las injusticias sociales.
La justicia social emana de un modo especial de las enseñanzas de Jesús. La Iglesia fiel a su fundador, a lo largo de su historia ha querido responder a este desafío de diversas maneras. Ha establecido ministerios, obras de caridad, comunidades religiosas dedicadas al cuidado de los desamparados. En tiempos más recientes ha planteado nuevas problemáticas tales como el orden social, el derecho al trabajo, al salario justo, la deuda externa de los países, la ayuda internacional, las relaciones entre países ricos y pobres, el problema del subdesarrollo y del desarrollo, como así mismo los modelos del comunismo y del capitalismo en cuan+to sistemas que quieran responder a las múltiples facetas de la cuestión social y la justicia.
Los hispanos católicos en los Estados Unidos en los Encuentros I, II, y III así como en los encuentros regionales y diocesanos a lo largo del país en los últimos 15 años han estado tratando este tema como una constante por su mismo condición social y por un deseo auténticamente cristiano de construir una sociedad y una Iglesia promotora y ejemplo de justicia."
Juventud. "Los jóvenes no son solamente el futuro de la Iglesia, sino más bien la comunidad joven de nuestra Iglesia. Sin embargo, es frecuente ver que no es así como se sienten, sino más bien, marginados y olvidados. Por eso los jóvenes fueron una de las prioridades en todo el proceso del III Encuentro.
Formación de Líderes. "El cumplimiento de la misión de la Iglesia depende del compromiso activo de los bautizados. La reflexión del pueblo a través del proceso del III Encuentro señala esta preocupación concreta de la necesidad de formación de líderes. Ciertos puntos claves aparecieron como base para las conclusiones que salieron en el III Encuentro Nacional Hispano de Pastoral. Dichas conclusiones se han de ubicar y entender a la luz de la realidad específica que expresó el pueblo a través del país."
Las conclusiones del III Encuentro se tomaron como guía para la elaboración del Plan Pastoral Nacional para el Ministerio Hispano.