El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de
bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo
de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La
Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición
reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración.
Abra la sesión
dibujando una simple iglesia en la pizarra. (Esto puede ser tan simple como un
cuadrado con un triángulo encima, con una cruz encima, como en el gráfico.)

Pregunte a los niños: ¿Qué hacemos en la Iglesia?" (Las respuestas pueden ser: orar, cantar, leer los Evangelios, etc.) Escriba cada respuesta dentro del dibujo de la iglesia.Luego pregunte: "¿Quién está presente en la iglesia?" (Respuestas posibles: Dios, cristianos, mi familia, etc.). Escriba las respuestas dentro de la iglesia.
Luego, dibuje un círculo grande alrededor de la iglesia, como se muestra a continuación.

Instruya a los niños: "Nombren algunos problemas que afectan a personas o comunidades en el mundo" (por ejemplo, pobreza, guerras, enfermedades, etc.). Escriba sus respuestas en el área dentro del círculo, pero fuera de la iglesia.
Señale que el dibujo de la iglesia está dentro del dibujo del círculo. ¿Qué representa eso? La Iglesia existe dentro del mundo.

Por último, dibuje un corazón que englobe tanto a la Iglesia como al mundo.Pregunte a
los niños qué piensan que representa el corazón. Después de permitir algunas
respuestas, explique que el corazón representa dos cosas. En primer lugar, el
corazón representa el gran amor que Dios tiene por el mundo y por todas las
personas en él, incluidos los cristianos y la Iglesia. En segundo lugar, el
corazón nos recuerda que como discípulos, estamos llamados a imitar el amor de
Cristo extendiendo su amor a todos.La Iglesia
existe dentro del mundo, y por lo tanto estamos preocupados por todos los
problemas que enfrentan los hijos de Dios en toda la faz de la tierra. Como
discípulos de Cristo, estamos llamados a amar a Dios, y también estamos
llamados a amar a nuestro prójimo, sea que esté cerca de nosotros o muy lejos.
Reúnanse alrededor de la Palabra para rezar una sencilla oración inicial y proclamar la Palabra de Dios.
Oremos.
Padre amoroso, te damos gracias por habernos llamado a ser discípulos de tu Hijo, Jesucristo. Espíritu que nos guías, ayúdanos a ser discípulos que ponen el amor en acción. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Pida a los estudiantes que se sienten. El
catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la
lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.
El catequista pasa a esta actividad explicando que Jesús nos enseña a ser
discípulos que ponen el amor en acción. Él nos dice que tenemos que amar a Dios
y también "amarnos los unos a los otros". Antes de proclamar la lectura, el
catequista quizás quiera preparar a los niños, dado el lenguaje fuerte que hay
en este pasaje, i.e. odio y muerte. Aún así, intente no explicar mucho antes de
la proclamación.
Proclame la lectura de Marcos 12:28-34 (Nota:
Se usa la misma lectura en las sesiones para pequeñas comunidades de fe y en
los esquemas de lecciones para escuelas de secundaria, de forma que las
sesiones puedan ser eventos intergeneracionales si así lo desean).
Lectura del Evangelio según san
Marcos…
Guarden un breve momento de silencio al terminar la lectura. A continuación, el
catequista hace a los niños las siguientes preguntas, o similares:
Después de que los niños hayan respondido, lea la lectura de nuevo, pidiéndoles que escuchen atentamente a lo que Jesús dice acerca de amar a los demás.
Lectura del Evangelio según san Marcos…
El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia.
La Iglesia quiere ayudarnos a ser discípulos que ponen el amor en acción.
Los obispos de los Estados Unidos han escrito un documento que pone de relieve la importancia de ser discípulos que ponen el amor en acción. (Remítase a los dibujos del comienzo de la sesión.) Recuerden, la Iglesia existe dentro del mundo. Si queremos mostrar que amamos a Dios, debemos amar a todas las demás personas en el mundo y ayudar a los necesitados. Tenemos que cuidar de los demás. También tenemos que ayudar a nuestros líderes a crear leyes buenas que ayuden a nuestro prójimo que esté necesitado.
Para los discípulos que son ciudadanos de los Estados Unidos, votar es una forma muy importante de poner el amor en acción. También hay muchas otras maneras en que podemos ser discípulos que ponen el amor en acción cuidando de los demás.
La Iglesia nos enseña que los buenos discípulos se preocupan por:
La Iglesia también dice que (escriba esta
cita en una hoja grande de papel o en el pizarrón):
"La participación en la vida política a la luz de principios morales fundamentales es un deber esencial de cada católico y de todas las personas de buena voluntad."
- Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles (núm. 57)
Desglose la cita para los niños preguntando y contestando las siguientes preguntas:
Explique que los obispos nos recuerdan que somos guiados por nuestras creencias. Una creencia muy importante es que Dios nos ama mucho, y por lo tanto debemos amamos unos a otros. También nos recuerdan que "cada católico" y "todas las personas" estamos llamados a poner nuestras creencias en acción.
Regresen a donde están reunidos los adultos o al círculo de oración. Si van
a rezar en el salón de la clase, entonces indíqueles las listas escritas en la
hoja grande de papel.
Usando las maneras de poner el amor en acción que los niños encontraron durante
las preguntas, cree una letanía, cuya respuesta sea: "Señor, escucha nuestra
oración" o "Te lo pedimos, óyenos". El catequista guía la letanía usando los
ejemplos que dieron los niños. Por ejemplo:
Unimos todas nuestras oraciones en una sola, rezando la oración que Jesús nos enseño: Padre nuestro…
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