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Esquemas de lecciones

Ciudadanos fieles: Esquemas de lecciones para escuelas de primaria - Introducción
Esquema de lección A - Escuelas de primaria
Esquema de lección B - Escuelas de primaria
Esquema de lección C - Escuelas de primaria
Esquema de lección D - Escuelas de primaria
Esquema de lección E - Escuelas de primaria
Esquema de lección F - Escuelas de primaria
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Esquema de lección F - Escuelas de primaria

 

Tema: La opción por los pobres y los vulnerables

Materiales necesarios

  • Hojas grandes de papel (o tablero blanco) y marcadores. Quizás quiera escribir con antelación las citas de Ciudadanos fieles en las hojas de papel.
  • Biblia, colocada reverentemente, y vela, si es posible.
  • Hojas de papel y crayolas o marcadores, si es que les va a pedir a los niños que dibujen durante la primera actividad.

Reuniéndose


El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración
.

Comience la sesión hacienda referencia a una mesa: ¿Quién se puede sentar alrededor de la mesa de la vida? Pídales a los jóvenes que cierren los ojos y se imaginen la mesa de un banquete que ha sido preparada para una fiesta. Déles tiempo para que, en silencio, se la imaginen, o quizás quiera pedirles que hagan un dibujo de quienes están sentados alrededor de la mesa.

  • ¿Quién está sentado alrededor de la mesa? Describan a las personas.

Déles tiempo para que cada estudiante nombre y describa algunas de las personas que están sentadas alrededor de la mesa. A continuación, pregúnteles si alguien tiene lugares reservados alrededor de la mesa para los prisioneros, los extranjeros, los enfermos, los hambrientos o los que no tienen hogar.

Jesús nos dice que debemos dar la bienvenida a los extranjeros, dar de comer a los hambrientos, visitar a los encarcelados y a los enfermos. ¡Jesús incluso dice más! Oremos y escuchemos la lectura del Evangelio.

Oración inicial

Oremos.
Padre de amor y bondad, tú nos das todo lo que tenemos. Espíritu de compasión, ayúdanos a compartir lo que tenemos con los menos afortunados. Ayúdanos también a defender a los necesitados de nuestra comunidad, nación y del mundo entero, y a trabajar para que desaparezca la pobreza y para promover la justicia en nuestro mundo. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Pida a los estudiantes que se sienten. El catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.

 

Lectura bíblica y diálogo de fe

Proclame la lectura (Mateo 25:31-46):

Lectura del Evangelio según san Mateo…

Al terminar la lectura, guarde un breve periodo de silencio. A continuación, pregunte a los niños estas preguntas u otras similares:

  • ¿Qué escucharon decir a Jesús en esta lectura?
  • ¿Qué les sorprendió oír?

Después de las primeras respuestas de los niños, lea de nuevo la lectura.

Lectura del Evangelio según san Mateo

A continuación, hágales las siguientes preguntas:

  • ¿Qué nos está intentando enseñar Jesús en esta historia?
  • ¿Es difícil de cumplir lo que nos está enseñando? ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿En qué miembros de su comunidad está Jesús presente hoy?
  • ¿Nombren alguna ocasión en la que "Jesús" tuvo hambre y le dieron de comer? ¿Estuvo sediento y le dieron de beber? ¿Fue un extranjero y lo recibieron? ¿Estuvo enfermo y lo visitaron?

Lectura de Ciudadanos fieles y diálogo

El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia.

Jesús amaba de una forma especial a quienes estaban hambrientos, sedientos, enfermos o en la cárcel. Amaba de una forma especial a los pobres y los débiles. La Iglesia continúa las enseñanzas de Jesús. La Iglesia nos enseña que debemos ayudar a los pobres y débiles.

Los pobres ocupan un lugar especial en la Iglesia. Los obispos norteamericanos dicen: "Mientras que el bien común abarca a todos, quienes son débiles, vulnerables y están más necesitados se merecen ser objeto de una opción preferencial." (Ciudadanos fieles, no. 50). Deberíamos poner las necesidades de los pobres en primer lugar.

  • ¿Qué quiere decir "poner las necesidades de los pobres en primer lugar"?

[Nota: Si los estudiantes tienen preguntas acerca de porqué cuidamos especialmente de los pobres y los vulnerables (a fin de cuentas, ¿no deberíamos cuidar de todos los hijos e hijas de Dios?), quizás le ayude si les pide que se imaginen que un padre o madre está caminando por la playa con sus dos hijos. Si las olas se llevan a uno de ellos, ¿tratará el padre o la madre a los dos hijos por igual? Si los estudiantes no tienen experiencia con la playa, dígales: Si un padre o madre está caminando por la calle con sus dos hijos y uno se cae, se raspa la rodilla y le empieza a sangrar, ¿tratará a los dos hijos por igual? No, el padre responde de una manera especial al hijo que tiene la mayor necesidad, aunque el padre ama a sus dos hijos. Lo mismo sucede con nuestros hermanos y hermanas más necesitados. Los pobres y los vulnerables se merecen nuestra especial preocupación y atención.]

La Iglesia también nos dice que cuando cuidamos de los pobres, estamos siendo no sólo buenos discípulos, sino también buenos ciudadanos. Los líderes de nuestras ciudades, pueblos y del país también deben demostrar su preocupación por los pobres (Ciudadanos fieles, no. 47).

La Biblia y las enseñanzas de la Iglesia nos dicen que debemos poner nuestro amor en acción. Esto significa que debemos hacer algo para ayudar a los pobres (Ciudadanos fieles, no. 51).

  • ¿Qué podemos hacer para demostrar que nos preocupamos por los pobres?
  • ¿Qué pueden hacer por ellos los líderes de nuestras ciudades y del país?

Al terminar esta parte del diálogo, converse con los niños sobre pasos específicos que pueden tomar para cuidar de los pobres. Desarrollen, como grupo, un plan mediante el cual la clase ponga las necesidades de los pobres en primer lugar. He aquí algunos ejemplos:

  • Visite la página Web de la Campaña Católica para el Desarrollo Humano, Catholics Confront Global Poverty, o de Pan Para el Mundo. La Campaña Católica para el Desarrollo Humano es una campaña organizada por la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), la organización de los obispos de los Estados Unidos que a menudo se pronuncia sobre las cuestiones que afectan a los pobres y los vulnerables. Pan Para el Mundo es un movimiento cristiano cívico que busca justicia para con quienes padecen hambre en el mundo. Lleva a cabo su misión cabildeando a quienes tienen poder de decisión en este país. Ambas páginas Web tienen información y sugerencias para actuar a favor de los necesitados.
  • Organice a las familias para que se reúnan un sábado por la mañana para colaborar con el grupo local de la Sociedad de San Vicente de Paúl o con el centro caritativo de alimentos local. Después, reúnanse para almorzar, orar y reflexionar.
  • Ofrézcanse como voluntarios en el comedor comunitario y después participen en una marcha en contra del hambre.
  • Recojan comida enlatada. Reúnanse para rezar, recibir una bendición y dialogar, para después llevar las latas al centro caritativo de alimentos local.
  • Cartéense con una clase de educación religiosa de una parroquia o con una escuela de otro país.
  • Recojan ropa y juguetes para niños de la misma edad –quizás durante otro tiempo que no sea el de navidad- y dónenlos a una organización local que sirva a los niños de bajos recursos.
  • Póngase en contacto con el hospital infantil local y pregúntele qué puede hacer su clase para servir a los niños hospitalizados. Algunos hospitales aceptan donaciones de juguetes o libros nuevos. (Acuérdense del Evangelio de san Mateo 25:36. Dialogue con sus estudiantes acerca de que, aunque estos niños puedan o no ser "pobres", sí son "vulnerables").
  • Pregúntele al coordinador de actividades de servicio social de su parroquia cómo puede su clase servir a los pobres.
  • Coordine a las familias para que participen en una "noche de cabildeo" o en una marcha a favor de la vida, si es que su diócesis o conferencia católica estatal ha organizado una de estas.
  • Invite a un legislador local a que les hable a su clase acerca de cómo él o ella se asegura de que atiendan las necesidades de los pobres y los vulnerables.

Oración final

Regresen a donde están reunidos los adultos o al círculo de oración. Acuérdense de la imagen de la mesa que usaron al principio de la sesión. Reúna a los niños, haga que guarden silencio para realizar la oración.

  • Pídales que se acuerden de la mesa que se imaginaron antes.
  • Acuérdense de las personas que mencionaron alrededor de la mesa.
  • Acuérdense de quienes pasan hambre, de los sedientos, los enfermos y los pobres que no figuraban en ella en un principio. Ahora, imagínenselos alrededor de la mesa.

Oremos.
Padre bondadoso y bueno, gracias por todo lo que nos has dado.
Oramos ahora por los pobres y los enfermos.
Oramos por quienes hemos invitado ahora a nuestra mesa.
Ayúdanos a seguir tus enseñanzas, ayudando a los necesitados y promoviendo la justicia y la paz.
Te lo pedimos en nombre de Jesús, tu Hijo, y por el poder del Espíritu Santo,
un Dios, por los siglos de los siglos. Amén.




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