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foro asuntos de vida: Encontrar la verdad y la paz durante esta Cuaresma

 

Encontrar la verdad y la paz durante esta Cuaresma

Susan E. Wills, Esq.

4  de marzo de 2011

En lo que respecta a los pecados contra la vida humana o  la castidad, hoy día hay un profundo oscurecimiento de la conciencia. La  cultura estadounidense también promueve un relativismo moral que no nos deja  ver los pecados por lo que realmente son. Justamente la semana pasada, encontré  un material escrito por tres católicos que ilustran esta tendencia:

  • En  un trabajo sobre la ética de los anticonceptivos, una estudiante de una  universidad escribió que cree que la Iglesia no toma muy seriamente su objeción  al uso de anticonceptivos, entonces ella hace lo mismo. Nunca escuchó que lo  mencionaran en una homilía, ni le habían hablado de la enseñanza (excepto  displicentemente) en los años de escolaridad católica.
  • Una  codirectora de un programa parroquial dio la impresión de que ella consideraba  esterilizarse. En un blog popular para “madres  urbanas”, preguntó si otras mujeres podrían compartir sus experiencias  positivas con un método particular de esterilización permanente.
  • Otra  mujer católica escribió sobre sus horribles experiencias de extraerse óvulos y someterlos  a fertilización in vitro (FIV) en su esfuerzo por crear hijos genéticamente  relacionados a sí misma y a su esposo.

Muchos católicos que sufren problemas de fertilidad han  recurrido a la FIV para crear un hijo, y muchos la consideran in método “pro  vida” simplemente porque trae a un nuevo bebé al mundo. Pocas personas están  conscientes que, además de los problemas morales relacionados con la FIV, la  gran mayoría de los hijos embrionarios creados mediante tecnologías  reproductivas se descartan o mueren en el proceso.

Como adultos no podemos afirmar que las verdades morales  de la Iglesia no están disponibles para nosotros. El Catecismo nos enseña que Dios inscribió la ley moral en nuestro  corazón, y que tenemos un deber de educar y formar nuestra consciencia para que  podamos realizar un buen juicio y actuar moralmente (Ver CIC, 1776-1794). Nunca ha sido más fácil acceder a la sabiduría de  la Iglesia en cuestiones de vida y castidad: los escritos de los papas, obispos  y teólogos de moral sólida se pueden buscar en Google.

Pero reconocer que un acto es pecaminoso es simplemente el  primer paso hacia la reconciliación. También debemos arrepentirnos de nuestra  acción, lo que normalmente implica dejar de lado nuestras excusas o  racionalizaciones por el mal que cometemos. ¿Cuántos padres, que se enfrentan  con un diagnóstico de problemas genéticos en el niño por nacer, han sucumbido  ante el consejo de doctores y seres queridos de terminar la vida del niño para  “evitar el sufrimiento del niño”? ¿Cuántos padres de adolescentes pensaron que  estaban haciendo lo correcto al insistir que su hija se realizara un aborto  para que no tuviera que “llevar una carga” mientras terminaba sus estudios? Dios  quiere restaurar nuestra paz y derrama su gracia sanadora sobre nosotros en la  confesión, pero las racionalizaciones y las excusas deben desaparecer.

Los párrocos deberían estar preparados de una manera  única para inspirar una profunda conversión y reconciliación entre sus fieles. Pueden  alentar a un entendimiento de las enseñanzas de la Iglesia sobre la vida y la  castidad —lo básico para un examen de conciencia auténtico e integral— por  medio de homilías, y de volantes para boletines y anuncios que citen buenos  artículos sobre estas enseñanzas. Al predicar acerca del deseo de Dios de  perdonar nuestros pecados y renovarnos en su gracia, y ofrecer horas extras de  reconciliación sacramental cada semana, los sacerdotes pueden superar el temor  e “incomodidad” que mantienen a las personas alejadas de la confesión. Con estos pocos pasos, a todos nosotros en la  parroquia se nos puede alentar para hacer las paces con nuestro pasado y  observar más dignamente la Semana Santa y la Pascua este año.

La Sra. Susan  Wills es directora adjunta para educación y difusión del Secretariado de  Actividades Pro-Vida de la USCCB. Para más  información sobre las actividades pro-vida de los obispos, visite www.usccb.org/prolife.



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