Tercera Meta: Conectar A Los Jóvenes Adultos Con La Misión De La Iglesia En El Mundo
Invitar a jóvenes adultos, mediante relaciones saludables, trabajo y estudios, a abrazar la misión de Cristo de fomentar la construcción del reino de Dios en el mundo contemporáneo, trayendo por consiguiente la transformación de la sociedad.
- Formación de una conciencia cristiana: Ayudar a los jóvenes adultos a formar una conciencia basada en el Evangelio y en las enseñanzas sociales y morales de la Iglesia.
- Educación y trabajo para la justicia: Brindar oportunidades educacionales y de servicio a adultos jóvenes para practicar los valores de paz y justicia del Evangelio y para cuidar a los menos afortunados en los centros laborales, en el hogar y en la comunidad local.
- Desarrollo de líderes para el presente y el futuro: Invitar, capacitar, apoyar y pro-porcionar mentoría a jóvenes adultos para que sean líderes en la sociedad y en la vida eclesial.
En la Exhortación Apostólica Post-sinodal sobre los laicos, Christifideles Laici, Juan Pablo II habla del papel de los laicos como evangelizadores de la sociedad por medio del hogar y del trabajo. Las comunidades de fe tienen la responsabilidad de preparar y apoyar al laicado en esta tarea. En nuestras reuniones con jóvenes adultos, ellos manifestaron su deseo de conocer más acerca de la Iglesia a fin de poder tomar decisiones morales sólidas. La formación de la conciencia es uno de los aspectos más importantes en el ministerio de hoy. Aquí presentamos algunas estrategias para ayudar a los jóvenes adultos a desarrollar una conciencia cristiana:
- Ofrezcan programas de educación religiosa para adultos que relacione asuntos de la vida actual a las enseñanzas y tradiciones de la Iglesia.
- Presenten seminarios y grupos de diálogo para examinar la relación entre la fe y el trabajo, lo cual incluiría cuestiones de ética en los centros de trabajo. Estos se puede llevar a cabo organizando un desayuno con un orador de la comunidad de negocios o universidad local o mediante una presentación en un almuerzo ofrecido para las iglesias del centro de la ciudad.
- Utilizen las homilías y celebraciones sacramentales, cuando sea apropiado, para hablar sobre el papel de los laicos como evangelizadores de la sociedad.
- Apoyen y faciliten grupos de estudios bíblicos y grupos pequeños para parejas casadas.
- Apoyen la formación de pequeñas comunidades de fe intergeneracionales y de forma continua.
A lo largo de nuestra historia, nosotros, como católicos, hemos sentido el impulso misionero de cuidar a los más desamparados entre nosotros. En 1991, celebramos el centenario de la encíclica Rerum Novarum, un documento clave que trata sobre la justicia social y los centros laborales. La pastoral de justicia y servicio es una acción a favor de los pobres, y también
educación. Los programas, homilías y retiros deben educar al pueblo acerca de las exigencias del Evangelio hacia nuestro prójimo. Aquí presentamos algunas sugerencias para la acción:
- Estimulen a los jóvenes adultos mediante la catequesis, homilías y música para que sean justos y para que trabajen por la paz en sus relaciones con los demás, especialmente en sus trabajos y en sus comunidades.
- Inviten a jóvenes adultos a hacerse miembros de los comités de justicia social de la parroquia o ciudad universitaria o de otras organizaciones de acción social.
- Identifiquen oportunidades para experiencias de inmersión durante las vacaciones o durante descansos académicos.
- Inviten, en forma individual, a jóvenes adultos por medio de su trabajo o comunidad eclesial, para que rindan servicios voluntarios en agencias de servicio social.
Una forma clave de formar líderes para el presente y el futuro, tanto para la sociedad como para la Iglesia, es mediante la relación de mentores. Esta es una manera muy importante mediante la cual equipamos a los jóvenes adultos con valores, creencias, ideas y aprendizaje necesarios para alcanzar la madurez cristiana. Los jóvenes adultos se pueden beneficiar con estas relaciones de mentores vinculadas a su carrera y trabajo, especialmente cuando compartimos los valores y la sabiduría que brota de nuestra fe en el Evangelio. A fin de desarro-llar relaciones de mentores, hay que incluir lo siguiente:
- Establezcan un comité que conecte a personas mayores con jóvenes adultos que comparten una misma profesión para que entablen una relación de mentores.
- Refuercen el papel de liderazgo que cada cristiano es llamado a desempeñar como ciudadano, mediante la prédica y momentos catequéticos.
- Formen grupos de oración, diálogo y apoyo para aquellas personas que compartan profesio siones y oficios.
- Pidan a los jóvenes adultos que se conviertan en mentores de jóvenes de secundaria, y especialmente, de aquellos que están preparándose para la confirmación y aquellos que son de otros grupos étnicos, incluyendo a aquellos inmigrantes que necesitan aprender a triunfar dentro de una cultura nueva y diferente.