Cuaresma 2005: JMJ Preparación

Domingo de Cuaresma
Mateo 4:1-11

Reflexión

Después de su bautizo, cuando ayunaba en el desierto cuarenta días y cuarenta noches, Jesús se enfrenta a tres tentaciones de Satanás. Una de las tentaciones es para que Jesús se rebele contra Dios y, al final, darle culto a Satanás. Jesús responde firmemente citando el libro de Deuteronomio:

“Adoraras al Señor tu Dios,
y a El solo servirás” (Mt 4:10)

Los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud continúan su viaje a Colonia teniendo la oportunidad de ayunar y de orar durante la Cuaresma. Estos cuarenta días deben servir también para recordarles que Satanás permanece activo en el mundo y en sus vidas, tentándolos para rendirle culto a él.

La obediencia de Jesús a su Padre no tiene paralelo en la historia. Los cuarenta días y cuarenta noches que El luchó exitosamente contra Satanás en el desierto contrastan totalmente con los cuarenta años que los israelitas pasaron en el desierto sucumbiendo ante cada tentación y dándole la espalda a Yavé una y otra vez.

Las tentaciones de Satanás surgen sobre todo durante la Cuaresma. Algunos de nosotros prometemos renunciar a ciertas comidas, ayunar durante varios días, o hacer ciertas penitencias, especialmente los días viernes. Sin embargo, nos empiezan a aparecer dificultades para cumplir con nuestras promesas y las tentaciones debilitan nuestras intenciones. Durante la Cuaresma tenemos que animar a los peregrinos a desarrollar un programa de oración que acompañen sus actos de penitencia. Hay que hacerles recordar que sólo con la ayuda de Dios pueden permanecer fieles y obedientes a Dios y a sus promesas.

Somos humanos y no podemos ser perfectos en obediencia. Fracasamos de muchas formas, especialmente en nuestras relaciones con los demás. En la respuesta de Jesús a Satanás, el relaciona la necesidad de culto con la necesidad de servir a los demás. En Mateo leemos que Jesús “empezó a recorrer toda Galilea; enseñaba en las sinagogas de los judíos, proclamaba la Buena Nueva del reino y curaba en el pueblo todas las dolencias y enfermedades” (Mt 4:23). Mientras que los peregrinos continúan su caminar, activos en su servicio al pobre, al enfermo, al solitario y al necesitado, la comunidad puede ayudarles a evitar el pecado y a dar culto a Dios.

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que Jesús reemplaza nuestra desobediencia por su obediencia. Jesús repara por nuestras faltas y satisface al Padre por nuestros pecados (615).

Durante la Cuaresma, mientras que buscamos la manera de dar culto y de obedecer al Señor, debemos continuar buscando un refugio en Cristo, el siervo doliente quien cumplió con todo lo que anhela nuestro corazón pero que, sólo por nuestra cuenta, no podemos alcanzar.

Instrucción

  • Leer la historia del Evangelio, sobre las tentaciones de Jesús, en Mateo 4:1-11.

  • Hacer que los participantes compartan una lista de las tentaciones que los desconciertan y los desaniman tanto a ellos como a sus compañeros para seguir a Jesús. Por ejemplo:

    • La tentación de no cumplir con sus labores en su centro de trabajo.
    • La tentación de copiarse en los exámenes
    • La tentación de evitar a una persona a la que consideran fastidiosa
    • La tentación de sobrepasarse en lo sexual
    • La tentación de tomar alcohol en exceso
    • La tentación de mentir para evitar un castigo
    • La tentación de entrar a un portal indecente en el Internet
    • La tentación de contar chistes subidos de tono

  • Escribir las tentaciones que mencionó el grupo en la pizarra o en un papelón. Luego pedir a los participantes que formen grupos pequeños de cuatro o cinco personas cada uno. Asignar a cada grupo una de las tentaciones que se discutieron y hacer que desarrollen y presenten pequeñas parodias sobre cada una de las tentaciones que les sean más “comunes” a su grupo de amigos. Las parodias no deben tener conclusión, mas bien, estas deberán terminar haciendo que el público se pregunte que haría la persona para responder al dilema.

  • Darles un poco de tiempo. Luego llamar a los grupos para que presenten sus parodias. Al término de cada presentación, dar tiempo para que los presentadores y el público discutan entre ellos las diversas maneras en que otras personas de su misma edad podrían haber respondido a esos dilemas.

  • Recordar a los peregrinos la importancia de mantenerse cerca a Jesús pues es la única manera segura de evitar tentaciones y mantenerse obedientes a Dios.

  • Concluir la clase recitando la oración del escudo de San Patricio:

    Oración de San Patricio

    Cristo conmigo, Cristo ante mí, Cristo detrás de mí,
    Cristo en mí, Cristo por debajo de mí, Cristo por encima de mí,
    Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda,
    Cristo donde me acuesto, Cristo donde me siento, Cristo donde me levanto,
    Cristo en el corazón de todo aquel que piensa en mí,
    Cristo en la boca de todo aquel que habla de mí,
    Cristo en el oído de todo aquel que me escucha.
    En el Señor está la salvación, en Cristo está la salvación.
    Que tu salvación Señor este siempre con nosotros.

Respuesta

  • La obediencia al Señor o a cualquier autoridad legítima es una señal de confianza. Entregar unas vendas o pedazos de tela (retazos de sábanas) para que puedan cubrirse los ojos y pedir a los participantes que se junten de dos en dos para realizar un paseo en donde podrán demostrar su confianza.

  • Pedir a cada par que seleccione cual de ellos se pondrá la venda sobre los ojos. Las dos personas deberán estar en completo silencio. El líder conducirá a la persona “ciega” para que ésta tenga diversas experiencias como, por ejemplo, subir y bajar las escaleras, tocar diferentes texturas, movilizarse en direcciones diferentes, escuchar diversos sonidos.

  • Luego de un tiempo determinado, el líder seleccionará a otra persona “ciega” y la llevará a hacer un paseo similar.

  • Luego de un rato, hacer que los participantes cambien de rol y repitan el ejercicio.

  • Cuando hayan terminado, abrir el dialogo. Hacer preguntas como:

    • ¿Qué es lo que más te acuerdas de esta experiencia?

    • ¿Cómo te sentiste cuando tú eras quien guiaba?

    • ¿Cómo te sentiste cuando la otra persona te guiaba?

    • Describe cómo eres tú como guía

    • ¿Qué has aprendido sobre ti mismo(a) durante este ejercicio?

  • Pedir a los participantes que escriban un breve resumen de la experiencia, comparándola al nivel de confianza que Jesús sintió por su Padre mientras estaba en el desierto.
Acción

  • Durante las primeras semanas de Cuaresma, leer la biografía de algún santo. Percatarse de los ejemplos en la vida de esa persona cuando el o ella confió en el Señor y le fue obediente.

  • En un diario, escribir las preguntas que harías para tu examen de conciencia. Basa éstas en los Diez Mandamientos, en las Bienaventuranzas, y en los Preceptos de la Iglesia. Ten las preguntas a la mano la próxima vez que vayas a confesarte.

  • Hacer un dibujo de lo que, para ti, personifica a Satanás. Incluir algunas de las maneras en que Satanás te tienta. Puedes conservar el dibujo en tu diario o puedes romperlo como señal de tu dominio sobre la maldad.
    Segundo Domingo de Cuaresma
    Mateo 17:1-9

    Reflexión

    El tema de la Jornada Mundial de la Juventud “Venimos a adorarlo” se presta para la lectura del Evangelio para el segundo domingo de Cuaresma, la Transfiguración de Jesús.

    Por cierto, esta experiencia podría haber sido más de lo que Pedro, Santiago y Juan, los tres discípulos que Jesús invitó a subir solos con El a la montaña, podrían haber esperado de su discipulado. Recuerden que éstos son los mismos discípulos quienes habían renunciado a sus profesiones y que habían dejado a sus familias por el mandato no muy claro de Jesús que fueran “pescadores de hombres”. Sus expectativas, como seres humanos, más que seguro incluían la idea de que si Jesús era en verdad el Elegido de Dios, en algún momento El se revelaría ante ellos en toda su gloria.

    En la montaña, mientras ellos lo miraban, Jesús se transfiguró. El evangelio dice: “su cara brillaba como el sol y su ropa se volvió blanca como la luz” (Mt 17:2). Dos de los grandes personajes de la historia judía aparecen al lado de Jesús: el Profeta Elías y Moisés. Jesús es la realización de la Ley y de los Profetas. Moisés, el gran personaje del Antiguo Testamento, estaba allí para honrar a Jesús así como Elías, quien había hecho un llamado al pueblo para que cumpliera con la Ley.

    La reacción de Pedro a todo esto fue típicamente humana: a fin de honrar a Jesús, él quería levantar tiendas similares a las que usaban los israelitas durante la fiesta de los Tabernáculos. El también dice: “Señor, que bueno es que estemos aquí” (Mt 17:4). Pero el panorama cambia y los discípulos vuelven a sentir temor.

    Como en el Bautismo de Jesús, la voz de Dios se escucha clara y firme proclamando: “Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi Elegido, ¡escúchenlo!” (Mt 17:5). Una nube luminosa los cubrió con su sombra, similar a la que guió a los israelitas en su caminar por el desierto.

    Jesús calma a Pedro, Santiago y Juan. Les dice que no sientan temor. Cuando ellos levantan sus ojos, solo ven a Jesús.

    Como peregrinos en Colonia y en la vida misma, la racha de sentimientos que sintieron los discípulos es algo con lo que todos nos podemos identificar. Iniciamos nuestro caminar siguiendo a Jesús, sin estar muy seguros por qué; sólo sabemos que debemos hacerlo, que estamos llamados a hacerlo. A lo largo del camino quizás seamos objeto de burlas debido a nuestro compromiso y quizás hasta dudemos de las razones por las cuales habíamos decidido seguirlo.

    Pero luego tenemos la ocasión de experimentar a Cristo en toda su gloria. Vivimos uno de esos días en el cual todo está bien a nuestro alrededor. Nos percatamos de la belleza de la creación. Nuestras relaciones gozan de armonía y amor. Que bien nos hace sentir el estar con Jesús en esos momentos.

    Luego pensamos nuevamente sobre el poder de Dios, de cómo es El y no nosotros, quien está a cargo de nuestras vidas. Nuevamente nos sentimos intimidados por nuestra presencia con El, quizás como algunos de los peregrinos que sienten cierta aprensión de pasar un tiempo con el Señor en Colonia.

    Finalmente, recibimos consuelo una vez más. Jesús viene a nosotros y nos dice: “No tengan miedo”. Lo escuchamos y nuevamente nos damos cuenta que El es nuestro hermano y nuestro amigo. Con El no hay sorpresas. Cristo nos conoce mejor que nosotros mismos. Así que seguimos adelante.

    Instrucción

    • Escribir la frase “Que bueno es que estemos aquí” en la pizarra o en un papelón. Pedir a los peregrinos que sugieran una lista de sus lugares favoritos para estar con el Señor. Animarlos a ser bien específicos.

    • Hacer un resumen de las ideas en la pizarra. Usarlas para iniciar un diálogo sobre la manera de encontrar a Dios en algunos de nuestros lugares favoritos, en nuestros lugares cotidianos.

    • Preguntar a los participantes por qué creen ellos que es una tendencia natural de los humanos querer erigir monumentos a personas o a eventos famosos. Hacerles un recuento de los monumentos que hay alrededor de su parroquia o de la ciudad. Si es posible, hacer una pequeña caminata a uno de los monumentos y discutir su significado.

    • Jesús les hizo ver a Pedro, Santiago y Juan algo de su gloria, algo del cielo. Pedir a los participantes que escriban sobre algún momento en el que ellos vieron un pedacito de cielo o de la gloria de Dios. Hacer que se enfoquen en alguna experiencia que hayan tenido, en algún lugar que hayan visitado, o en alguna relación que haya sido muy importante para ellos.

    • Dar un tiempo a los estudiantes para que compartan lo que escribieron con algún compañero. Luego llamar a cualquier voluntario que desee compartir con el grupo y escuchar lo que tiene que decir.
    Respuesta

    • Hacer que los peregrinos lean y comparen las tres narraciones sobre la Transfiguración de Jesús (Mateo 17:1-13, Marcos 9:2-13 y Lucas 9:28-36). Destacar que sólo en la narración de Lucas se revela el tema de conversación entre Jesús, Moisés y Elías.

    • Ya sea en forma individual o en grupos pequeños, hacer que los peregrinos dibujen sus impresiones de Jesús transfigurado. Hacer esto usando diferentes materiales para dibujar. Colocar los dibujos en la habitación en donde se están reuniendo.

    • Tocar alguna música suave, disminuir la luz de la habitación y encender una vela. Hablar sobre la práctica de pasar un tiempo a solas, con Cristo, en oración. Hacer que los peregrinos se sienten en silencio cerca de alguno de los dibujos de Cristo transfigurado y que reflexionen en oración.

    • Concluir con el grupo sentado en el suelo, formando un círculo Repetir las palabras de Pedro: “Señor, que bueno es que estemos aquí”. Luego hacer que los participantes, ofrezcan espontáneamente sus peticiones de alabanza o de acción de gracias.
    Acción

    • Utilizando el portal (website) de tu diócesis, buscar a aquellas parroquias de los alrededores (incluyendo la tuya) que ofrezcan Bendiciones u otros servicios con una devoción especial al Santísimo Sacramento. Hacer la promesa de ir a orar en uno de estos servicios. Así también, pasar algo de tu tiempo personal frente al Santísimo Sacramento.

    • Explorar el portal del Vaticano para la Jornada Mundial de la Juventud: http://www.vatican.va/gmg/documents/gmg_2005_en.html. también visitar los enlaces a Colonia, Alemania. Leer acerca del itinerario de la Jornada Mundial de la Juventud para visitar los lugares sagrados de las ciudades que los peregrinos quisieran visitar.

    • Visitar la colina o el cerro más alto de tu vecindario. Llevar tu Biblia. Volver a leer la historia del Evangelio sobre la Transfiguración. Orar para que Jesús se revele ante ti.

    Tercer Domingo de Cuaresma
    Juan 4:5-42

    Reflexión

    La historia de la mujer samaritana que encuentra a Jesús en el pozo nos recuerda que Jesús no limita ni restringe quien puede ser su discípulo.

    Los samaritanos eran considerados “medio judíos” por los seguidores de Jesús y por los otros judíos. Los samaritanos aceptaban la Ley de Moisés y creían en un Dios, pero rechazaban lo que habían escrito los profetas y los escritos de sabiduría. También rechazaban el Templo de Jerusalén como el centro de culto de los judíos. Ellos habían construido su propio templo en el Monte Garizim. Esas eran algunas de las razones por las cuales los judíos despreciaban a los samaritanos.

    El hecho que Jesús hablara con una mujer samaritana y que tomara agua del cántaro que ella llevaba, era algo que sorprendió mucho a sus discípulos. Según los rituales, las mujeres samaritanas eran impuras y los judíos estaban prohibidos de beber de cualquier cosa que ellas hubiesen tocado.

    Jesús le habla a la mujer y le ofrece “agua viva”. La mujer piensa que es “agua fresca”, lo cual hubiese sido mejor que el agua estancada de la cisterna. En verdad, el agua viva que Jesús le ofrece es el agua de vida y la buena nueva de salvación que trae Jesús.

    Cuando regresan los discípulos de Jesús y lo encuentran conversando con la samaritana se quedan muy sorprendidos. Al final de la historia, a la mujer samaritana se le había concedido el mismo estatus que a ellos: ella es una discípula “quien es enviada”. El Evangelio dice: “Muchos samaritanos de aquel pueblo creyeron en El por las palabras de la mujer….” (Jn 4:39). A la mujer pecadora se le dio los mismos privilegios del discipulado de ir y predicar la Buena Nueva. Ella, así también, es una misionera.

    El incidente nos enseña a aquellos que estamos empeñados en dar culto al Señor que a veces el propio Jesús escoge a aquellos a quienes El quiere tener cerca.

    • ¿Estamos dispuestos a recibir con agrado a todo aquel a quien Jesús llama?

    • ¿En qué forma podemos mostrar nuestra aceptación del hecho que otras personas de diferente raza, cultura y estilo tengan su propia manera de compartir la Buena Nueva?

    • ¿Seremos tan responsables como la mujer samaritana quien al recibir el agua viva de la verdad, de inmediato compartió la Buena Nueva con los demás?
    La peregrinación de la Jornada Mundial de la Juventud nos ofrece la oportunidad de ser misioneros de nuestra fe católica, pero también misioneros de nuestra cultura estadounidense y de los valores que hemos aprendido de nuestras familias. Al mismo tiempo, debemos aceptar que Jesús llama a otras personas de todas partes del mundo para que nos traigan el mismo mensaje a nosotros.

    Instrucción

    • Discutir brevemente los problemas que dieron como resultado la separación entre judíos y samaritanos en el tiempo de Jesús (ver arriba). Luego llamar a varias personas que sepan leer bien para que lean la historia del Evangelio sobre la samaritana en Juan 4:5-42.

    • Enfatizar que la mujer se convirtió en misionera de Jesús, esencialmente tomando el mismo rol de los discípulos cuando ella regresó a su pueblo y dio su testimonio a favor de El. Su mensaje hizo que muchos samaritanos se acercaran a Jesús y que ellos creyeran en El por su palabra.

    • Definir al misionero como una persona que es enviada por Jesús para continuar su labor salvadora en el mundo. Formar un panel de más o menos seis personas. Leer de una lista de preguntas al azar (ver abajo) y preparar también algunas preguntas propias que tengan que ver con nuestra responsabilidad de servir a la Iglesia como misioneros.
    Preguntas

    • ¿Qué es lo que mejor haces que puede dar testimonio del Evangelio a un no creyente?

    • ¿En que forma recibe tu parroquia a sus nuevos miembros o visitantes?

    • En tu parroquia, ¿se recibe mejor a algunas personas que a otras? Explica tu respuesta.

    • Si solo tuvieses treinta segundos para hablar de Jesús a alguien que no lo conoce, ¿que le dirías?

    • Si pudieses ir a cualquier parte del mundo para dar testimonio del Evangelio, ¿a dónde irías? ¿Por qué has escogido ese lugar?
    • Ver un segmento o todo el video sobre la labor misionera de la Iglesia en el exterior que incluya la evangelización inicial de los pueblos de todo el mundo. Por ejemplo, Church without Borders (2001, U.S. Catholic Conference, 60 minutos) examina las experiencias de jóvenes estadounidenses y latinoamericanos quienes comparten su fe por medio de los programas interamericanos para las misiones.
    Respuesta

    • Coordinar el auspicio de una o más sesiones de información para actualizar a la parroquia y a la comunidad local sobre el progreso del grupo que se está preparado para ir a Colonia.

    • Iniciar una correspondencia con los peregrinos de alguna parroquia en Colonia quienes participarán en la Jornada Mundial de la Juventud. Enviarles información sobre tu parroquia y tu comunidad (por ejemplo, el boletín, el manual, folletos, etc.) y pedirles que ellos hagan lo mismo.

    • Buscar información sobre los esfuerzos misioneros de comunidades religiosas y laicas alrededor del mundo. Escribir a los miembros del grupo o al director de vocaciones. Pedirles que sugieran algunas maneras en las cuales el grupo de peregrinos de tu parroquia pudiese ayudarles en sus esfuerzos.

    • Leer acerca de un misionero santo. Escribir un informe sobre el santo que escogiste.
    Acción

    • Invitar a los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud de otra parroquia en tu diócesis (de preferencia de alguna parroquia que tenga diferente grupo mayoritario que la tuya tanto en lo racial, cultural o socio-económico) a una reunión de catequesis, servicio y diversión.

    • Por ejemplo, pedirle a una persona que haya asistido anteriormente a alguna Jornada Mundial de la Juventud para que comparta sus memorias con el grupo. Luego, preparar algunas meriendas o recolectar latas de comida que puedan ser llevadas a un albergue para personas desamparadas o a un banco de comida. Finalmente, ¡diviértanse! Que haya un DJ para que toque música, o también pueden tener una barbacoa o salir juntos a tomar helados.

    Cuarto Domingo de Cuaresma
    Juan 9:1-41

    Reflexión

    El Evangelio para el cuarto domingo de Cuaresma contrasta la ceguera de los judíos acerca de la verdad con la declaración de Jesús: “Soy la luz del mundo” (Jn 9:5).

    Jesús dice: “Mientras es de día tenemos que hacer la obra del que me ha enviado; porque vendrá la noche, cuando nadie puede trabajar” (Jn 9:4).

    La oscuridad total es algo muy raro en nuestro mundo actual. Pero imagínense cuan oscuras eran las noches en la Palestina del siglo uno. ¿Cómo podríamos hacer algo después de caer la noche, incluyendo ir a casa? Seria casi imposible.

    Entretanto, Jesús se describía a si mismo como Aquel que trae luz al mundo. En la Biblia, la luz se usa con frecuencia para simbolizar la bondad, la alegría, y la paz en contraste con la oscuridad que simboliza la maldad, la tristeza y la muerte.

    Hacer que los participantes reflexionen sobre los aspectos de su vida que están llenos de luz así como los aspectos que están ocultos en la oscuridad. Por ejemplo, los momentos de luz pudiesen ser:

    • una relación con algún hermano o hermana menor

    • una experiencia positiva al salir con alguna persona del sexo opuesto

    • alegría de estar en el trabajo o en la escuela

    • una oportunidad para servir

    • una participación activa en la liturgia
    En contraste, las experiencias de la juventud de hoy con la oscuridad pudiesen incluir:

    • las tentaciones asociadas con las drogas o el alcohol

    • las relaciones no saludables marcadas por un carácter dominante, los celos y/o la fornicacion

    • las mentiras y los engaños tanto en la escuela como en el trabajo

    • una preocupación con el consumismo

    • no rezar o no ir a la Misa.
    Jesús es quien nos trae la luz de las experiencias y de las relaciones positivas a nuestra vida. El es también quien puede sacar a la luz las experiencias de oscuridad para que éstas se conviertan en relaciones, acciones y conductas saludables.

    En el Evangelio, Jesús sana al ciego y le trae nueva luz a su vida. Pero inclusive este gran milagro no influye en el ánimo de los enemigos de Jesús quienes sólo se preocupan de la parte legal de la sanación. Ellos dicen de Jesús: “Ese hombre que trabaja en día sábado, no puede venir de Dios” (Jn 9:16).

    Inclusive una persona que camina en las primeras horas de la mañana puede no darse cuenta de la belleza de la creación de Dios. Hay que ayudar a los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud para que continúen mirando sus vidas de cerca a través del lente de la luz de Cristo. La Cuaresma es un tiempo de penitencia que ofrece la oportunidad de examinar de cerca e introspectivamente nuestra vida así como las oportunidades para buscar la conversión, especialmente mediante el Sacramento de la Penitencia y la participación en la Eucaristía.

    Instrucción

    • Seleccionar a un grupo de participantes para que escenifiquen la lectura del Evangelio de Juan 9:1-41 mientras que alguien la lee. Indicar que ésta es la quinta señal de Jesús en el Evangelio de Juan.

    • Discutir muchos de los “momentos de oscuridad” que enfrentamos hoy. Compartir ejemplos como el engaño, la mentira, el juramento en vano, el chisme, los robos, la presión de los amigos, el alcohol/las drogas, el sexo, la burla, el menospreciar a otras personas y desobedecer a la autoridad.

    • Escribir algunos de los ejemplos en la pizarra. Luego ir por el salón pidiéndoles a los participantes que expliquen la manera en que la luz de Cristo los puede ayudar a resistir las tentaciones asociadas con cada uno de esos ejemplos.

    • Escribir en la pizarra o en un papelón las siguientes citas de estos pasajes bíblicos:

      • Génesis 1:1-5

      • Salmos 97:11-12

      • Isaías 60:1-3

      • Daniel 2:21-22

      • Juan 12:35-36

      • 2 Corintios 4:6

      • 1 Juan 1:6-7

      • Apocalipsis 22:4-5

    • Hacer que los participantes escriban cada una de las citas en un pedazo de papel y que se trasladen, llevando una Biblia, a otra parte de la habitación. Pedirles que busquen y lean cada pasaje bíblico y que reflexionen sobre el contraste entre la luz y la oscuridad.

    • En sus diarios, o en un pedazo de papel, hacer que los participantes completen la frase: “Soy la luz del mundo porque ….” Darles tiempo para que vayan por la habitación escuchando algunas de las respuestas.
    Respuesta

    • Hacer que los participantes seleccionen algo que escucharon o que vieron en los medios de comunicación y traigan al grupo ejemplos de la vida moderna que llevan el mensaje de luz de Jesús. Estos podrían ser:

      • una historia verídica de un héroe contemporáneo

      • una canción que tenga una letra positiva y edificante

      • un DVD o video con alguna escena de una película que exprese una relación humana amorosa y saludable.

      • una linda obra de arte (que pudiese ser creada por los participantes)

      • un premio u honor recibido con su historia correspondiente

    • Reservar un tiempo cuando los participantes estén juntos para que compartan sus ejemplos de la luz de Jesús.

    • Concluir con una oración. Rezar:

      Padre del cielo,

      Tu Hijo trajo luz al mundo.

      Ayúdanos a vivir en su luz y en su amor

      y a evitar las trampas que acompañan a la oscuridad.

      Te lo pedimos en nombre de Jesús.

      Amen.
    Acción

    • Ahora que se acerca la Cuaresma, los catecúmenos de la parroquia están finalizando su preparación para los Sacramentos de Iniciación. Hacer que los peregrinos tomen un tiempo para escribirle a cada catecúmeno (o al grupo entero si es que hay muchos), enviándoles una nota especial de ánimo para cumplir con los escrutinios y ser recibidos formalmente dentro de la Iglesia.

    • Reunirse en la Iglesia, o en algún otro lugar central en su comunidad, cuando ya esté oscuro. Decirle al grupo que lo vas a llevar “a la luz”. Caminar en silencio hacia un restaurante o hacia la casa de algún miembro del grupo o de algún feligrés quien esté dispuesto a patrocinar una cena para los jóvenes. En todo caso, hacer que esta cena sea festiva y llena de luz!

    Quinto Domingo de Cuaresma
    Juan 11:1-45

    Reflexión

    La resurrección de Lázaro culmina una serie de señales de los hechos maravillosos de Jesús en el Evangelio de Juan. Algo irónico de esta última señal es que la resurrección de Lázaro hace que Jesús sea reportado a las autoridades y que, eventualmente, eso lo lleve a la muerte. De la muerte de Lázaro, Jesús hizo surgir vida nueva. Asimismo, el Sacramento del Bautismo es una señal de nuestra muerte al pecado y nuestro recibimiento de una vida nueva en Cristo. Por su muerte, Jesús nos traerá una nueva vida a todos.

    Esta señal nos recuerda que la vida es una serie de “muertes pequeñas” y de “resurrecciones pequeñas ” que nos preparan para nuestra muerte física final y nuestra resurrección a la vida eterna.

    Muchas de estas experiencias las encontramos en nuestra vida en los momentos de transición. Por ejemplo, aparte del entusiasmo y de los logros alcanzados por haberse graduado de secundaria, es fácil que los jóvenes sientan que éste es un tiempo lleno de melancolía en el cual no sólo se preparan para dejar atrás la escuela y los amigos, sino que también, por primera vez, se preparan para mudarse lejos de la familia. La vida que conocieron hasta ese momento no se acaba pero va a ser drásticamente diferente. Este tipo de sentimiento puede verse como “una muerte pequeña”.

    Llega la hora de ir a la universidad y el nuevo estudiante se muda a su dormitorio. Poco tiempo después, surgen nuevos amigos. Estos días son dominados por una gran variedad de interesantes clases y de planes para el futuro. Esos hijos o hijas se dan cuanta que también hay una nueva vida con sus padres y con sus hermanos. Aunque él o ella estén separados por la distancia, las relaciones familiares se transforman en unas relaciones nuevas y más adultas. Esta experiencia es conocida como una “resurrección pequeña”.

    La resurrección de Lázaro también ofrece varios otros discernimientos acerca de Jesús, su relación con sus discípulos, y la reverencia que El siente por su Padre. Todo esto les puede ayudar mucho a los jóvenes que están dispuestos a ir a Colonia a rendir culto al Señor.

    Primero, Jesús es valiente. Un poquito antes de que Jesús resucitara a Lázaro, algunos de sus enemigos habían tratado de matarlo a pedradas cerca de Betania, el pueblo de Maria, Marta y Lázaro. A pesar de los ruegos de sus discípulos para que no fuera a Betania, Jesús no titubea en regresar allí.

    Asimismo, Jesús estableció amistades humanas profundas y llenas de amor. Maria, Marta y el hermano de ellas eran muy amigos de Jesús. El hubiese hecho cualquier cosa por ayudarlos. Cuando está cerca a la tumba de Lázaro, Jesús se disgusta por todo lo malo que se le asocia a la muerte. El Evangelio dice que Jesús “se turbó”. Cuando María vino de su casa a la tumba y Jesús la vio llorando, El también lloró.

    Finalmente, Jesús le da crédito de todos sus poderes a su Padre y a su propia fe en Dios. Para que la muchedumbre creyera, el oro en voz alta antes de pedirle a Lázaro que saliera de su tumba. Lázaro obedeció y fue vuelto a la vida.

    Instrucción

    • Hacer que los participantes se sienten junto a un compañero/a. Entregar cinco tiras de papel a cada persona. Decirles que van a leer cinco frases sobre personas, cosas, y talentos que son importantes para ellos y que tienen que escribir una respuesta en cada tira de papel. Luego leer las siguientes frases, haciendo una pausa entre cada una para que ellos puedan escribir su respuesta:

      • Escribe un talento académico o creativo que tengas.

      • Escribe una habilidad física que tengas.

      • Escribe un rasgo positivo de tu personalidad.

      • Escribe los nombres de dos personas que son muy importantes para ti.

      • Escribe los nombres de tus tres posesiones más valiosas.

    • Hacer que cada uno, junto con su compañero, voltee la tira de papel, con el lado en blanco hacia arriba. Luego, sucesivamente, que cada uno tome una tira de papel de su compañero. El compañero leerá la información y le preguntara acerca de esa habilidad, posesión o persona y por que es importante para el o ella. Luego deberán discutir como seria su vida si aquello le fuese quitado. Finalmente, deberán discutir como es que algo positivo podría salir de esta perdida. Repetir el formato hasta que las cinco tiras de cada persona se hayan leído y discutido.

    • Discutir la idea de las “muertes pequeñas” y las “resurrecciones pequeñas” que marcan nuestra vida. Sugerir algunos ejemplos y pedir a los estudiantes que hagan lo mismo. quizás se podría hablar de lo siguiente:

      • la pérdida de una amistad y el hacer nuevos amigos

      • la pérdida de un trabajo y el inicio de un nuevo trabajo

      • la muerte de un abuelo, el nacimiento de un hijo o hija

      • el fin de una carrera en atletismo participando en competencias y empezar a jugar deportes sólo por recreación

    • Explicar que estas muertes pequeñas y estas resurrecciones pequeñas que marcan nuestra vida son como pequeños “avances” de nuestra eventual muerte natural y de nuestra resurrección a la vida eterna.

    • Mostrar el video The Raising of Lazarus (Brown Publishing y ROA, 1993, 30 minutos). Este muestra la escena del Evangelio y aborda temas claves sobre la muerte y el morir.
    Respuesta

    • Distribuir una Biblia a cada uno y que cada participante lea la historia del Evangelio sobre la resurrección de Lázaro en Juan 11:1-45.

    • Escribir estas preguntas en la pizarra o en un papelón y pedir a los participantes que se trasladen a otro lugar de la habitación y que seleccionen por lo menos dos preguntas y que escriban las respuestas en sus diarios:

      • ¿Por qué tenían temor los discípulos de seguir a Jesús a Betania? ¿Qué es lo que te produce temor de seguir a Jesús?

      • Describe algún momento de tu vida que fue marcado por una tremenda tristeza.

      • ¿En qué forma afecta tu vida la esperanza de la resurrección?

      • ¿Has tenido alguna experiencia con la muerte?

      • ¿Cómo te imaginas la vida después de la muerte?

    • Leer otro ejemplo de cuando Jesús se conmovió y lloró en Lucas 19:41. Pensar en otros momentos de tu vida en el que tú también lloraste. Dar gracias a Dios por esos momentos y por la limpieza y sanación natural de nuestras lágrimas.
    Acción

    • Buscar maneras prácticas de apoyar la vida. quizás desees iniciar una campaña para escribir cartas a los funcionarios del gobierno dejándoles saber que apoyas el derecho que tiene el no nacido a la vida. A continuación van otras sugerencias sobre el apoyo a la vida.

    • Acercarse a alguna agencia que presta servicios a adolescentes embarazadas. Quizás sea posible que las puedas ayudar yendo a su escuela para recoger las asignaciones para sus tareas o sirviendo de tutor o tutora orientándolas en sus labores escolares.

    • Ayudar a organizar una campaña para donar sangre, auspiciada por la Cruz Roja. Colocar volantes en la escuela o en el centro de trabajo. Ayudar a preparar los horarios y a obtener los nombres de las personas que se han comprometido a donar sangre.

    Domingo de Ramos
    Mateo 26:14—:66

    Reflexión

    Todo lo que sucede en la Semana Santa está destinado a los peregrinos cristianos. Desde la lectura del Evangelio del Domingo de Ramos acerca de la Pasión de Cristo hasta el Triduo (Jueves Santo, Viernes Santo y Pascua de Resurrección), la Iglesia celebra los acontecimientos de nuestra salvación.

    Una de las preguntas que se hacen con frecuencia los cristianos es por qué tuvo que morir Jesús. Finalmente, la respuesta a esa pregunta es que Jesús murió por amor a nosotros. El murió por nuestra salvación. Jesús es el poder y el medio de la salvación de Dios. Jesús aceptó la muerte en la cruz porque nos amaba mucho.

    Podemos darnos mejor cuenta del verdadero plan de salvación si leemos el Evangelio. El plan en realidad es un plan triple:

    Primero, Jesús tenía enemigos que querían matarlo. Según Mateo, cuando Judas traicionó a Jesús, él recibió treinta monedas de plata (Mt 26:14-16). Los sumos sacerdotes entregaron a Jesús a las autoridades porque ellos creían que Jesús había blasfemado y se había declarado Dios (Mt 26:57-68). Poncio Pilatos ordenó la crucifixión de Jesús para evitar un disturbio de parte de los que pedían que se liberara a Barrabás. Los que mataron realmente a Jesús—los soldados romanos—estaban obedeciendo órdenes de sus superiores militares.

    En el segundo plano, Jesús murió porque estaba dispuesto a aceptar la muerte. Jesús hace lo que agrada a Dios Padre (Jn 8:21-30). El tiene un gran deseo de volver a su Padre en el cielo (Jn 16:28). Y aunque El no desea dolor ni muerte, El aceptará si es que esa es la voluntad de Dios (Lc 22:41-42).

    En el tercer plano estaba el plan de Dios Padre del cual Jesús habló y bajo el cual vivió su vida en la tierra. El plan de salvación para la humanidad. La carta a los Hebreos lo explica así:

    De hecho se manifestó una sola vez, al fin de los tiempos, para abolir el pecado con su sacrificio. Los hombres mueren una sola vez, y después viene para ellos el juicio; de la misma manera Cristo se sacrificó una sola vez para quitar los pecados de una multitud. La segunda vez se manifestará a todos aquellos que lo esperaban como a su salvador, pero ya no será por causa del pecado (9:26b-28)
    La peregrinación a la Jornada Mundial de la Juventud estará llena de alegría. Se visitará un nuevo país. Se establecerán lazos de amistad y de camaradería tanto dentro del grupo que viajará con ustedes como con jóvenes de otros países. Habrá muchísimas ocasiones en las cuales la Resurrección de Cristo les será revelada.

    Pero es importante que no se olviden de la pasión y muerte de Cristo, que no se desprenda eso de su mente ni de su corazón. Usar los sucesos de la Semana Santa que conducen al Triduo como una oportunidad para meditar, en cada ocasión que se les presente, sobre la manera en que Jesús alcanzó nuestra salvación.

    Instrucción

    • Decirle a los participantes que ellos han escuchado la historia de la pasión de Cristo tantas veces (incluyendo dos veces durante la Semana Santa en el Domingo de Ramos y después en el Viernes Santo) que seguro que ya se la saben de memoria. Sin embargo, a veces nos confunden los detalles que escuchamos en los cuatro Evangelios, en las leyendas y en las películas populares.

    • Hacer que el grupo arregle sus sillas formando un círculo. Luego preguntar a cada persona, por turno, que recuerde lo más que pueda de cada segmento y que lo comparta con el grupo. Por ejemplo, preguntar a los participantes qué es lo que se acuerdan:

      • del Domingo de Ramos

      • de la Ultima Cena

      • cuando Jesús oró en el huerto de Getsemani

      • cuando Jesús es traicionado por Judas y es arrestado

      • cuando Jesús estuvo ante el Sanedrín

      • cuando Pedro negó que conocía a Jesús

      • cuando Jesús es condenado a muerte por Pilatos

      • cuando Jesús carga su cruz y es crucificado

      • cuando Jesús muere y es enterrado

    • Ver el tercer segmento del video Jesús de Nazaret (éste se puede conseguir por medio de Vision Video)

    • Regresar y agregar algunos de los detalles que se mencionan aquí arriba y que el grupo no había recordado sobre los sucesos de la Pasión de Cristo.

    • Finalmente, distribuir Biblias y hacer que los estudiantes lean en forma individual la historia de la Pasión en Mateo 26:14—66 o sino seleccionar a algunos buenos lectores para que lean el pasaje bíblico completo a todo el grupo.
    Respuesta

    • En sus diarios o cuadernos, hacer que los peregrinos empiecen una lista de algunos de los términos asociados a la Semana Santa como, por ejemplo, Triduo, Santo, reposo, crisma, Pascua, Vía Crucis, Getsemani, Gólgota, salvación, redención, y otros más que los participantes pueden compartir entre ellos. Se deberá escribir la palabra y la definición.

    • Solicitar a los participantes que escriban una oración a Jesús agradeciéndole por el regalo de vida que les dio por medio de su pasión. Decirles que se les va a pedir que lean su oración ante todo el grupo. Darles unos minutos para que la escriban. Tocar una música suave que los ayude a reflexionar. Encender una vela y hacer que el grupo se siente formando un círculo. Hacer que cada persona lea su oración.
    En la práctica

    • Entregar al grupo una gran cantidad de bolsas de papel (de preferencia blancas). Decorar cada bolsa con el nombre de algún feligrés de la parroquia que haya fallecido el año anterior. Luego, poner un poco de arena en cada bolsa y crear unas luminarias colocando una vela votiva dentro de cada bolsa. Las luminarias pueden ser usadas para iluminar alguna procesión que tengan afuera, después de la Misa de la Última Cena en el Jueves Santo, yendo desde la iglesia hasta el altar de reposo.

    • Planifica tu participación en los eventos y celebraciones de la parroquia para la Semana Santa. Por ejemplo, en un retiro parroquial, en la celebración del Sacramento de la Penitencia, en la Misa de la Cena del Señor, en los servicios del Viernes Santo, y en la oración Matutina el Sábado Santo.

    • Reunirse en algún momento, ya sea en la tarde o en la noche, del lunes, martes o miércoles de la Semana Santa, para rezar el Vía Crucis junto con otros peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud.

    Domingo de Resurrección
    Juan 20:1-8

    Reflexión

    El tiempo de penitencia ha concluido y este es, en verdad, un tiempo para celebrar. ¡La tumba está vacía! ¡Jesús resucitó de entre los muertos!

    Maria Magdalena no puede contener su júbilo. Ella clama “¡Rabboni!” (que quiere decir “Maestro”), se aferra a Jesús y no lo quiere dejar ir. Jesús le dice: “Suéltame, pues aún no he subido al Padre” (Jn 20:17).

    Todos queremos aferrarnos a Jesús y no lo queremos dejar ir. Cuando tomamos unos momentos para reflexionar sobre estas preguntas profundas de la vida y queremos encontrar respuesta—¿Quién soy? ¿Cuál es el significado de la vida? ¿Qué me sucederá después de morir?—hay algunas respuestas que no tienen valor alguno:

    • No se trata de cuanto dinero tengas

    • Morirás así tengas un cuerpo muy sano y saludable

    • Las personas que gozan de mucho poder no poseen el secreto de la vida eterna.
    ¡La respuesta es Jesús!

    Mientras que los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud están casi terminando sus preparativos para asistir a Colonia, el tiempo de Pascua es el mejor momento para que ellos reflexionen profundamente acerca de los motivos que los impulsan a participar en esta experiencia. Esta reflexión deberá enfocarse en su deseo de establecer una relación más profunda con Jesús y de aferrarse a El para siempre al mismo tiempo que van a dar culto al Señor.

    Como adolescentes y adultos jóvenes, la mayoría de los participantes de la Jornada Mundial de la Juventud se encuentra en un momento decisivo en su vida ya que pronto ellos tomarán decisiones sobre sus relaciones familiares, sobre su carrera y su vocación. Esta peregrinación ofrece la oportunidad de reflexionar, con la ayuda del Señor, sobre cada uno de estos asuntos claves y de tomar decisiones importantes. Por ejemplo:

    • ¿Van a ir a la universidad? Si es así, ¿qué es lo que van a estudiar? ¿En que forma será dador de vida el estudio que han escogido?

    • ¿De qué manera beneficiará a toda la sociedad la carrera que han escogido?

    • ¿En qué forma van a evitar los pecados del consumismo?

    • Si se sienten llamados al matrimonio, ¿de qué manera están practicando el arte de la amistad en sus relaciones actuales?

    • ¿Qué están haciendo para mantenerse castos?

    • ¿Qué les gustaría saber acerca de las vocaciones religiosas, ya sea al sacerdocio o a la vida religiosa como hermano o hermana?

    • ¿Habría algún apostolado laico que quisieran tomar en consideración? ¿Qué información necesitan sobre este tipo de ministerios?

    • ¿Qué clase de católicos piensan que serán dentro de diez años? ¿veinte años? ¿cincuenta años?
    La resurrección de Jesús en el Domingo de Pascua es el misterio central de nuestra fe cristiana. Como lo dijo San Pablo: “Y si Cristo no resucito, nuestra predicación no tiene contenido, como tampoco la fe de ustedes” (1 Cor 15:14).

    Instrucción

    • Compartir una breve lección sobre los sucesos de la Resurrección tomada de los cuatro Evangelios. Señalar que así como hay diferencias entre las narraciones de los Evangelios, así también existen similitudes. Por ejemplo:

      • Los Evangelios están de acuerdo que la Resurrección sucedió el día domingo, el primer día de la semana.

      • La piedra que cubría la tumba fue movida de lugar. Los Evangelios discrepan un poco sobre la forma en que esto ocurrió. En Marcos (16:4), Lucas (24:2) y Juan (20:1), ya la piedra había sido movida cuando llegaron los discípulos. El Evangelio de Mateo dice que luego de un fuerte temblor, apareció un ángel que hizo rodar la piedra (28:2).

      • Ninguno de los Evangelios reporta que le pasó realmente al cuerpo de Jesús. Pero en cada uno de los Evangelios, los primeros testigos encuentran la tumba vacía. La tumba vacía es una señal de la Resurrección y marca nuestra fe en la Resurrección. Cuando Pedro se acerco a la tumba vacía, “vio y creyó” (Jn 20:8).

      • En la tumba vacía hay ángeles o mensajeros. Mateo dice que había un ángel. El Evangelio de Marcos describe al mensajero como “un joven sentado al lado derecho, vestido enteramente de blanco”. Lucas dice que había dos hombres con ropas fulgurantes. Juan llama a estos dos mensajeros “ángeles” y los sitúa “donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies” (Jn 20:12).

      • Los Evangelios están de acuerdo que Jesús primero se le apareció a Maria Magdalena y luego a los otros discípulos. La apariencia que tenía Jesús era diferente a la que tuvo en la tierra. Maria Magdalena no lo reconoció de inmediato. Ella piensa que el es el jardinero.

    • Seleccionar a un buen lector para que vuelva a leer la historia del Evangelio de Juan 20:1-18.

    • Hacer que los estudiantes escriban en sus diarios lo que ellos creen les sucederá después de morir. Se debe incluir lo siguiente:

      • ¿Qué les pasara a sus cuerpos?

      • ¿Quién los recibirá luego de morir?

      • ¿Cómo será Dios?

      • ¿Cómo será el cielo?

    • Darles tiempo para que escriban. Luego, que cada uno lea parte o todo lo que escribió.
    Respuesta

    • Imprimir copias de un artículo que aparece en el portal del Vaticano para la Jornada Mundial de la Juventud “Young People Seeking the Face of Christ in Cologne” (Jóvenes que buscan el rostro de Cristo en Colonia) http:www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/laity/ Colonia2005/rc_pc_laity_doc_20030805_card-stafford-opening-gmg_en.html. Leerlo en grupo o asignarlo como lectura individual.

    • Discutir el artículo. Pedir a los participantes que hablen sobre algunas de las formas en las que ellos piensan ver el rostro de Cristo mientras estén en la Jornada Mundial de la Juventud (por ejemplo, en los rostros de los demás, sirviendo a los pobres, en la liturgia, en las palabras del Papa y de los obispos).

    • Darles materiales para dibujar—incluyendo papel—o permitir que, en sus diarios, los participantes dibujen sus impresiones sobre el rostro de Cristo. Compartir y/o exponer sus trabajos en el lugar donde se están reuniendo.
    En la práctica

    • Llevar alguna señal de la primavera y de la vida nueva de la Pascua a alguien en tu parroquia o comunidad. Ya sea en forma individual, o en grupo, limpiar la casa y el jardín de esa persona. Plantar un huerto o llevar una planta y colgarla para mejorar la apariencia de la labor hecha. Seleccionar a alguna persona que esté enferma o a un anciano o anciana a quien puedan ayudar.

    • Celebrar la Pascua con otros peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud (tanto de tu parroquia como de las parroquias vecinas). Hacer los preparativos para realizar una reunión social en los días o semanas después de la Pascua de Resurrección. Vayan a jugar golfito (miniature golf), hacer una caminata, o cualquier otra actividad al aire libre que puedan realizar todos juntos.
  • Email us at wyd@usccb.org
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