Puntos para enseñar sobre Mateo 2:1-2
Texto:
Mateo 2:1-2 Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: “¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo”.
Marco Literario:
El Evangelio de Mateo es conocido como el más “hebreo” de los cuatro Evangelios. Aunque no sabemos con certeza quiénes fueron los autores de los Evangelios, el Evangelio de Mateo con seguridad proviene de una comunidad judeo-cristiana y muy probablemente proviene de una comunidad en Antioquia, en donde desde muchos años atrás, existía un grupo judeo-cristiano grande.
Este antecedente hebreo se nos esclarece pues el Evangelio arregla su mensaje con varias sugerencias sólidas que a Jesús se le debe ver en el rol de un “Nuevo Moisés”. Por ejemplo, sólo Mateo presenta la matanza de todos los primogénitos en Belén, por Herodes, colocando a Herodes en el rol de faraón en la historia del Éxodo. Otra fuerte sugerencia, sólo Mateo presenta a la Sagrada Familia huyendo a Egipto. Sólo Mateo arregla muchas de las más importantes enseñanzas éticas de Jesús en un sólo sermón en los capítulos 5-7, y las presenta como el “Sermón de la Montana”—sugiriendo mucho a Moisés en el Sinai (Lucas arregla algunas de estas enseñanzas—pero no todas—en un sermón más pequeño, pero las coloca “en el llano” Lucas 6:17ff). Finalmente, Mateo presenta firmemente a Jesús como afirmando lo bueno de la ley hebrea, a pesar de que Jesús critica algunas partes de ella. Por ejemplo, sólo Mateo presenta a Jesús afirmando fuertemente la ley de Moisés:
Mateo 5:17-20 No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer, sino para llevar a la forma perfecta. En verdad les digo: mientras dure el cielo y la tierra, no pasará una letra o una coma de la Ley hasta que todo se realice. Por tanto, el que ignore el último de esos mandamientos y enseñe a los demás a hacer lo mismo, será el mas pequeño en el Reino de los Cielos. En cambio el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los Cielos.
Como cristianos frecuentemente pensamos que estamos “liberados” de la Ley. Ciertamente, no somos responsables ante toda la ley mosaica. Sin embargo, no sólo hay aspectos de la ley que son gran parte de la enseñanza cristiana—los Diez Mandamientos y las leyes sobre el cuidado del pobre y del débil, por ejemplo—pero los cristianos deben pensar en la “ETICA” cuando escuchan la “LEY”, ¡ya que eso es lo que era la ley del Antiguo Testamento! Entonces, los cristianos no es que estemos liberados de la “ética”, pero nuestro maestro moral ya no es principalmente Moisés, sino Jesús—el “Nuevo Moisés” de Mateo. Éste presenta a Jesús como un maestro de ética de la tradición judeo-rabínica.
Marco Social Y Politico
La llegada de “Los Reyes Magos de Oriente” es singular a Mateo. Ningún otro Evangelio los menciona. Lucas, más en consonancia con su interés en el Evangelio como algo transformador y desafiante, presenta a unos pastores—los más bajos de todos en la escala profesional y social—recibiendo la “Buena Nueva” primero.
Pero el tema de los “Reyes Magos” de Mateo no está desprovisto de un significado y de un impacto social y político y nos arriesgamos a perder algo de la importancia de la presentación de Mateo de Jesús y su Reino si es que ignoramos eso. Primero, tenemos a la figura de Herodes. El cree estar al mando de todo—pero la ironía de ese pasaje es que no lo está. El es un personaje sin poder, quien sólo puede matar y atacar. El VERDADERO Rey contraviene sus intentos de aferrarse a las riendas del poder. Aquí hay un mensaje claro a los reyes de este mundo—¡tu autoridad tiene un límite! Tu poder esta sujeto a una autoridad mucho mas grande—¡inclusive a la de un niño! Hacer ese contraste con un Herodes sin poder es parte de la profunda sabiduría de los “Reyes” Magos—quienes saben que ellos no son los más importantes, sino Aquel a quien ellos buscan.
A los “Reyes Magos” se les presenta como que siguen a una estrella. Por lo tanto, estos son astrólogos de la Mesopotamia. Esta es la clave: ellos son astrólogos lo que, en el contexto del Evangelio de Mateo, sugiere una civilización antigua de Babilonia. Fue el Emperador Nabucodonosor de Babilonia quien destruyó Jerusalén y el Templo de Salomón en el año 587 a. de J.C., y quien mandó al exilio a miles de judíos a tierras lejanas del Imperio de Babilonia. Irónicamente, en nuestros tiempos, el centro del Imperio de Babilonia estaba situado en lo que hoy es Irak. Bagdad fue construida en las afueras de las ruinas de la antigua Babilonia, la que aún hoy podemos apreciar y nos recuerda la que alguna vez fue una gran civilización.
Pero aún hay más. Los Reyes Magos son llamados literalmente, en griego, “Magi”—que es una “palabra prestada” (la que también aparece en la traducción al griego del libro de Daniel, cuyas historias en Daniel 1-6 probablemente provengan también del período persa, 539-333 a.de J.C.) Así que, Mateo usa con mucha astucia una palabra persa y hace que estos “Magos” sigan a una estrella—mezclando de esta manera referencias de Babilonia y de Persia. En otras palabras—estos son de “las tierras del Oriente” ¡aquellas que los judíos CONOCEN BIEN como las tierras de sus antiguos conquistadores y captores!
¿Cuál es el mensaje de Mateo? No puede ser más obvio—o más poderoso: Hombres eruditos de las tierras de sus antiguos captores y destructores vienen ahora al pesebre de un humilde niño y ¡se postran ante su majestad! ¡El Mesías ha llegado! En Lucas, María proclama que El “¡derribó a los poderosos de sus tronos!”—y Mateo presenta una rica ironía pues ¡los del Oriente honran al niño hebreo y se postran ante él! ¡Esto es también el cumplimiento de una profecía hebrea, como lo vamos a ver!
Palabras Claves
Examinemos ahora algunas de las palabras claves de este pasaje:
Magi
Esta es una palabra persa, de donde sacamos la palabra castellana “Mago”. Pero en el tiempo de la ocupación de la antigua Israel por el Imperio Persa, los “Magos” eran consejeros muy poderosos de los emperadores de Persia, y se les mostraba reverencia debido a su sabiduría. Debemos de tener cuidado de no asociar “Mago” con “mágico”, alguien que sólo actúa haciendo “trucos” entretenidos. Los Reyes Magos representan la sabiduría del Oriente. ¿En qué estaba basada esta sabiduría?
Estrellas
Los antiguos babilónicos, cuyo imperio reinó antes de los persas, eran famosos por el desarrollo de la astrología—el estudio de los cielos como fuentes de conocimiento e información sobre el presente y el futuro. Es interesante que el Antiguo Testamento condena claramente cualquier culto a las estrellas o a los cielos:
Deuteronomio 4:19 Cuando mires al cielo y veas el sol, la luna, las estrellas y todos los astros del firmamento, no te dejes arrastrar a adorarlos como dioses y a servirlos, pues Yavé, tu Dios, dejó que fueran la parte de los demás pueblos.
Pero los escritores de la Biblia sabían muy bien que los mesopotámicos—los babilónicos y los persas—ciertamente SI estudiaban y adoraban los cielos. Es interesante destacar que los profetas de esa época de mucho contacto con los babilónicos y los persas (cerca al 587 a.de J.C. hasta el 333 a.de J.C.) ¡les recuerdan a los judíos una y otra vez que fue DIOS quien puso a las estrellas en su lugar y domina los cielos! ¡No tienen poder ni autoridad independiente!
Jeremías 10:12-13 El hizo la tierra con su poder, estableció el mundo con su sabiduría y con su inteligencia extendió los cielos. Cuando él levanta su voz, se amontonan las aguas en los cielos; llama las nubes desde los extremos de la tierra, hace brillar relámpagos en el aguacero y saca de sus depósitos el viento. (Cf 51:15-16, ¡estos mismos versos están repetidos al final del libro!)
Isaías 44:24 Así habla Yavé, tu redentor, el que te formó desde el seno materno. Yo, Yavé, he hecho todas las cosas, yo sólo estiré los cielos, yo afirmé la tierra, ¿y quién estuvo conmigo?
Isaías 45:12 Yo he hecho la tierra y he creado a los hombres para que en ella vivan. Yo, con mis manos, he estirado los cielos y mando a todo su ejercito.
Homenaje / Culto
Finalmente, el postrarse para rendir homenaje es algo que se cita en el Antiguo Testamento como señal de culto por haber hecho acciones honrosas:
2 Crónicas 20:18 Entonces Josafat se inclinó rostro en tierra; y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron ante Yavé para adorarlo.
Especialmente en el periodo persa, el postrarse ante una autoridad superior era una práctica muy conocida. Probablemente influenció la famosa historia de Daniel cuando los babilónicos exigieron que todos se postraran ante la estatua que mandó fabricar Nabocudonosor:
Daniel 3:15 ¿Están dispuestos ahora, cuando oigan el son de la trompeta y demás instrumentos musicales, a postrarse y adorar la estatua que he fabricado? Si no, serán inmediatamente arrojados al horno ardiente. Y entonces, ¿qué Dios los podrá librar de mis manos?
Comparen esto con el famoso sueño de José:
Génesis 37:10 Su padre, que también lo escuchaba, lo reprendió y le dijo: “¿Qué sueño es ese que has tenido? ¿Acaso yo, tu madre y tus hermanos tendremos que inclinarnos ante ti?”
Y así como la advertencia de Deuteronomio 4:19 que prevenía contra el culto a las estrellas, ¡también hay prohibiciones que les recuerdan a los israelitas a NO postrarse ante ídolo alguno!!
Levítico 26:1 No se hagan ídolos, ni levanten estatuas o monumentos, no coloquen en su tierra piedras grabadas para postrarse ante ellas, porque yo soy Yavé, el Dios de ustedes.
La Procesión de las Naciones
Finalmente, el tema más importante al que hace referencia Mateo es cuando escribe sobre la reverencia y el homenaje de los Reyes Magos de Oriente—el famoso tema de “La Procesión de las Naciones”. Este es un tema profético que es especialmente evidente en Isaías, el profeta más popular de los antiguos cristianos. Las escrituras de Isaías con frecuencia se refieren al día en que TODAS LAS NACIONES marcharán hacia Sión y honraran a Dios—llegando a darse cuenta que en todo este tiempo ¡Dios fue siempre el verdadero Dios!
Unos de los textos más famosos de la “Procesión de las Naciones” se encuentra en Isaías 2:2-4:
Isaías 2:2-5 Al fin de los tiempos, el cerro de la Casa de Yavé será puesto sobre los altos montes y dominará los lugares más elevados. Irán a verlo todas las naciones y subirán hacia él muchos pueblos, diciendo: Vengan, subamos al cerro de Yavé, a la Casa del Dios de Jacob, para que nos enseñe sus caminos y caminemos por sus sendas. Porque la enseñanza irradia de Sión, de Jerusalén sale la palabra de Yavé. Hará de arbitro entre las naciones y a los pueblos dará lecciones. Harán arados de sus espadas y sacarán hoces de sus lanzas. Una nación no levantará la espada contra otra y no se adiestraran para la guerra. Pueblo de Jacob, ven: ¡caminemos a la luz de Yave!
En esta procesión las naciones están finalmente caminando por el sendero de Dios, así como los Reyes Magos siguieron la senda correcta hacia el niño Jesús. Algunas de estas naciones, son en verdad, los imperios aledaños que trataron malamente a Israel. Estas naciones no adoraban a Dios y perseguían a su pueblo escogido. Pero ahora, al subir a la montaña, los pueblos de las naciones que antes fueron poderosas, ahora siguen el sendero de Dios. Ellos suben a la montaña siguiendo el mismo camino que siguieron los que antes perseguían. Los poderosos caminan ahora el sendero de aquellos a quienes conquistaron para postrarse ante el Señor. ¿Quizás Mateo también pensaba en esto cuando nos presentó a los “Reyes Magos”—reyes sabios de un imperio que antes había sido poderoso—postrándose ante el pequeño bebe en el pesebre—ese sucio lugar para animales? ¿Podemos apreciar quizás una sonrisa irónica en el corazón de Mateo cuando se imaginaba la escena?
Isaías 49:22-23 El Señor Yavé te responde de esta manera: Hago señas con la mano a las naciones y levanto mi bandera para que la vean los pueblos. Te traerán a tus hijos en brazos y a tus hijas sobre los hombros. Los reyes serán tus padres adoptivos y sus princesas tus niñeras. Se agacharán delante de ti hasta tocar el suelo y besarán el polvo de tus pies. Entonces tú sabrás que Yo soy Yavé; y que nunca defraudo a los que esperan en mí.
Pero es importante señalar que hay muchos pasajes sobre la “Procesión de las Naciones” en donde se ve claramente que las naciones DESEAN ir a Sión por su propia voluntad, ¡y casi celebran la oportunidad! Isaías 2:2-5 por cierto no parece forzado ni rencoroso, ni tampoco lo parecen estos pasajes famosos que Mateo claramente les recuerda a sus lectores para que no se olviden:
Zacarías 8:23 Así habla Yavé de los Ejércitos: “En esos días diez hombres, de distinta nacionalidad cada uno, agarrarán por el manto a un judío, suplicándole: Queremos ir con ustedes, pues hemos oído decir que Dios está con ustedes”.
Zacarías 14:16-17 Después de esto, los sobrevivientes de todos los países que le declararon la guerra a Jerusalén vendrán anualmente a adorar al Rey, Yavé de los Ejércitos, y a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Si algún pueblo de la tierra no sube a Jerusalén para reverenciar al Rey, Yavé de los Ejércitos, será castigado con la sequía.
Isaías 66:23 Cada luna nueva y cada sábado, todo hombre vendrá a postrarse ante mi, dice Yavé.
Finalmente, muchas de estas imágenes de la Procesión incluyen visiones de una Paz Universal. Mateo presenta a los Reyes Magos favorablemente ¡cuando pudo haberlo hecho de mala gana! ¡Ellos serán bienvenidos! Ellos también se beneficiarán del “Príncipe de la Paz”. Escuchen la famosa visión de Isaías de la paz entre tres enemigos históricos, como el cumplimiento de la visión de hacer arados de sus espadas:
Isaías 19:23 Y habrá entonces un camino que vaya de Egipto a Asiria. Los asirios irán a Egipto y los egipcios a Asiria; Egipto y Asiria servirán a Yavé. Por último, Israel se juntará con Egipto y Asiria, y esto será una bendición para el mundo entero. Yavé de los Ejércitos lo bendecirá con estas palabras: “Benditos sean mi pueblo de Egipto y Asur, la obra de mis manos, e Israel, mi herencia”.
Así pues, la imagen de Mateo de los “Reyes” extranjeros que se postran ante el Pesebre de Jesús, como un “trono” irónico, recurre a muchos temas importantes del Antiguo Testamento:
- La misión de los gentiles
- La era de la Paz Universal entre las Naciones
- El tiempo en el que las Naciones finalmente reconocen el reino soberano de Dios por sobre todas las cosas
- Una ofrenda de esperanza inclusive para antiguos enemigos “del Oriente”