FOLLOW US  Click to go to Facebook.  Click to go to Twitter.  Click to go to YouTube.   TEXT SIZE Click to make text small. Click for medium-sized text. Click to make text large.  
 

Preguntas y Respuestas sobre la Cuaresma y las Prácticas Cuaresmales

 

P. ¿Por qué decimos que hay cuarenta días en la Cuaresma? Cuando contamos todos los días desde le Miércoles de Ceniza al Sábado Santo, son 46 días.

R. Podría ser más exacto decir que hay "cuarenta días de ayuno dentro de la Cuaresma". Históricamente, la Cuaresma ha variado de una semana a tres semanas hasta la configuración presente de 46 días. El ayuno de cuarenta días, sin embargo, ha sido más estable. Los domingos de Cuaresma son, ciertamente, parte del Tiempo de Cuaresma, pero no están prescritos como días de ayuno y abstinencia.

P. ¿Así que eso quiere decir que cuando renunciamos a algo para la Cuaresma, como dulces, los podemos comer los domingos?

R. Aparte de los días prescritos de ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, y los días de abstinencia todos los viernes de Cuaresma, los católicos tradicionalmente eligen otras formas de prácticas penitenciales para todo el Tiempo de Cuaresma. Estas prácticas tienen naturaleza disciplinar y a menudo son más eficaces si son continuas, es decir, si se observan también los domingos. Dicho esto, tales prácticas no están reguladas por la Iglesia, sino por la conciencia individual.

P. Comprendo que todos los viernes de Cuaresma son días de abstinencia de carne, pero no estoy seguro de qué se entiende por carne. ¿Incluye el pollo y los productos lácteos?

R. Las leyes de la abstinencia consideran que la carne viene únicamente de los animales como pollos, vacas, corderos o cerdos—todos los cuales viven en la tierra. Las aves también se consideran carne. La abstinencia no incluye jugos de carne o alimentos líquidos hechos de carne. Así, alimentos como caldo de pollo, consomé, sopas cocinadas o sazonadas con carne, salsas de carne, así como condimentos y sazón hechos de grasa animal técnicamente no están prohibidos. Sin embargo, los teólogos moralistas han enseñado tradicionalmente que deberíamos abstenernos de todos los productos derivados de animales (excepto alimentos como la gelatina, mantequilla, queso o huevos, que no tienen sabor a carne). El pescado es una categoría distinta de animal. Especies de peces de agua salada, anfibios, reptiles (animales de sangre fría), y mariscos están permitidos.

P. He visto que los restaurantes y tiendas de alimentación anuncian especiales sobre tipos de pescado caros y mariscos en los viernes de Cuaresma. Algunos de mis amigos católicos se aprovechan de estas ventas, pero yo no me siento cómodo dándome el gusto de comer un especial de langosta en un viernes de Cuaresma.

R. Aunque el pescado, langosta y otros mariscos no se consideran carne y se pueden consumir en días de abstinencia, el darse el capricho de un buffet en tu lugar favorito de mariscos de alguna manera pierde el sentido penitencial. El abstenerse de carne y otros caprichos durante la Cuaresma es una práctica Cuaresmal. Los viernes de Cuaresma recordamos el sacrificio de Cristo el Viernes Santo y nos unimos a ese sacrificio a través de la abstinencia y la oración.

P. Comprendo que los católicos de edades entre los 18 y los 59 años deben ayunar el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, pero exactamente ¿cuáles son las reglas para esos ayunos?

R. El ayunar en esos días quiere decir que podemos tener solamente una comida sin carne en el día. Se puede comer algo en otros momentos del día, si es necesario, pero combinados, deberían ser menos que una comida completa. Se permiten líquidos en cualquier momento, pero no se deben consumer sólidos entre comidas.

P. ¿Hay excepciones que no sean de edad de los requisitos de ayunar el Miércoles de Ceniza o el Viernes Santo?

R. Quienes están excluidos del ayuno y la abstinencia fuera de los límites de edad, incluyen a los enfermos mentales o físicos, incluyendo a quienes sufren enfermedades crónicas, tales como los diabéticos. También se excluye a las mujeres embarazadas o lactantes. En todos los casos, debe prevalecer el sentido común, y las personas enfermas no deberían poner más en peligro su salud al ayunar.



By accepting this message, you will be leaving the website of the United States Conference of Catholic Bishops. This link is provided solely for the user's convenience. By providing this link, the United States Conference of Catholic Bishops assumes no responsibility for, nor does it necessarily endorse, the website, its content, or sponsoring organizations.

cancel  continue