Un llamado a la acción efectiva: Cuando actuar correctamente no es suficiente
Por Mary Cunningham Agee
En este momento fundamental en la historia de nuestra nación, muchos de nosotros luchamos con la cuestión de cómo promover más efectivamente la cultura de la vida. Aún si recientes victorias legislativas y resultados de encuestas sugieren que estamos haciendo lo suficiente, es claro que estamos lejos de la "civilización del amor " y la "cultura de la vida " sobre la que el Papa Juan Pablo II habla y escribe tan elocuentemente.
¿Por qué nos hemos quedado atrás? La respuesta es tanto dolorosamente simple como miedosamente compleja. Puede tener que ver más con falta de comunicación efectiva de nuestra parte que con las inteligentes estrategias de quienes apoyan la cultura de la muerte.
Comencemos evaluando nuestro modo y método de comunicación contra la piedra de toque del mayor comunicador, maestro y sanador de todos los tiempos. Cristo nos enseñó a hablar con nuestras acciones tanto como con nuestras palabras. Nos enseñó a mostrar compasión, respeto y amor por nuestra audiencia adaptando nuestro mensaje a sus necesidades y circunstancias específicas.
En cada una de sus parábolas, nos muestra cómo envolver a la audiencia en donde están, no en donde preferiríamos que estuvieran. Cuando hablaba a campesinos, se dirigía a ellos en sus términos. Hablaba de arar la tierra y podar las ramas muertas. Cuando hablaba a pastores, hablaba de guiar el rebaño a un lugar seguro y del gozo de encontrar una oveja perdida. Esencialmente, amaba suficientemente a su audiencia para traducir sus verdades a un lenguaje familiar en Ias circunstancias en que vivían.
Notablemente, Jesús dio testimonio de la verdad con sus acciones y casi siempre iba dirigidas a un alma especialmente bendita, a la vez. Por cada incidente milagroso en que Jesús alimentó las masas con unos pocos panes y peces, hay muchas más ocasiones en que sanó a un leproso, curó a un ciego y perdonó los pecados a un pecador específico. Repetidamente expresó su amor mediante acciones concretas y tangibles. Rehusó mantener una prudente distancia tanto en palabra como en acción. Al contrario, se acercó y tocó a una persona sufrida a la vez.
A los estudiantes de debate se les enseñan tres formas básicas de vencer a su oponente. Primero, apelar a su razón. Juntando los argumentos racionales más convincentes, un oponente accede a la supremacía de la lógica. Segundo, apelar a su moralidad. Presentando los principios éticos más irrefutables, un oponente concede la superioridad de un imperativo moral. Tercero, apelar a sus emociones. Compartiendo experiencias personales conmovedoras, un oponente sucumbe ante la preeminencia de los sentimientos de compasión (amor) o ira (justicia)
Consideremos cómo estas reglas fundamentales del debate pueden aplicarse a nuestra tarea de exponer el daño que el aborto ha causado a nuestra sociedad en general y a las mujeres en particular. Al hacerlo, podríamos preguntarnos cuál de estos tres instrumentos sería más efectivo para convencer a nuestra cultura hoy Comenzamos con una simple pregunta: "¿Pueden los argumentos extraídos de nuestra confortable zona de razonamiento y moralidad cumplir la tarea?" En una sociedad en que los estándares morales se descartan como cuestión de opinión personal, defender la vida humana basándonos en la proscripción del quinto mandamiento "No matarás " posiblemente no hará cambiar de parecer a muchos. En una civilización en que la verdad objetiva es considerada inalcanzable o meramente subjetiva, ¿cuánto crédito merece un argumento exclusivamente racional? En una cultura en que solamente los "sentimientos" son ampliamente aceptados como reales o válidos, un argumento basado exclusivamente en lo que es "correcto y razonable" es improbable que sea persuasivo.
Los propagandistas de hoy saben cómo atraer al público. Han descubierto que la llave para abrir la cerrada mente estadounidense –ya sea en periódicos, carteleras o anuncios en la televisión– es haciendo emocionalmente atractiva una experiencia personal (por lo tanto, irrefutable). La popularidad de los programas de "TV realista" y de diálogos por el estilo del show de Oprah por encima de noticias más objetivas o programas sobre temas específicos, lo demuestra. Hace sentido que si la "verdad" es subjetiva o inalcanzable y lo que es "bueno" es cuestión de "elección", parece una terrible pérdida de tiempo pensar seriamente sobre tópicos tan inquietantes como si un aborto termina una vida humana.
Un cambio en énfasis:
Intercambiando con nuestra audiencia en donde están —
No donde quisiéramos que estuvieran
No estoy sugiriendo la necesidad de comprometer o contradecir el sólido apoyo moral y racional de nuestra defensa a toda vida humana. Estoy, sin embargo, recomendando un importante cambio en el énfasis. Sugiero que imitemos más auténticamente a Cristo no olvidando a quién tratamos de alcanzar. Específicamente, estoy proponiendo un método más creativo para seleccionar las voces, y escoger las palabras, para proclamar nuestra verdad. Estoy sugiriendo que escojamos palabras y portavoces que ofrezcan mayor posibilidad de ser escuchadas.
Como buenos comunicadores con un mensaje que necesita desesperadamente ser difundido, no tenemos más alternativa que intercambiar con nuestra audiencia en donde se encuentra. Debemos alcanzar la mente y el corazón del pueblo norteamericano. Debemos estar dispuestos a apartarnos de la seguridad y familiaridad de nuestras creencias, valores y vocabulario. Es tiempo de aventurarnos "hacia las profundidades" transmitiendo nuestro mensaje con palabras y viñetas que expresen mejor las reales y legítimas necesidades de los "últimos" de esa audiencia a quienes somos "llamados" a alcanzar.
Conociendo y amando a nuestra audiencia como cualquier comunicador imitador de Cristo es llamado a hacerlo, examinemos si hemos escogido las personas correctas para compartir nuestro mensaje. En una cultura en que la mujer con frecuencia ha sido abusada por el hombre con aborto forzado, divorcio y abandono, ¿esperaría uno generalmente que un hombre que demanda que una mujer coloque las necesidades de un hijo no nacido por encima de las de ella, sea convincente?
Se necesita una nueva voz y un nuevo vocabulario. Debemos concentrarnos más en presentar conmovedores testimonios personales de mujeres reales que han confrontado las penosas consecuencias de vivir en una cultura de la muerte. Permitiendo que se oigan sus voces de angustia, se pueden exponer las falsedades que se esconden bajo la retórica de "escoger". Permitiendo que se vean sus lágrimas y se expongan sus corazones rotos, será obvio que la mujer "merece algo mejor" que el aborto. Haciendo brillar la luz de la verdad sobre sus conmovedores testimonios de la vida real se verá claramente que el aborto pone fin a un corazón que late y además rompe otro.
¿Cómo podemos aplicar este cambio sugerido en la estrategia de la comunicación? Podríamos invitar a una obstetra/ginecóloga, en vez de a un profesor de ética, a presentar los hechos médicos científicos que muestran por qué la vida comienza en la concepción. Para presentar el caso de que el aborto es una forma moralmente reprensible de abuso infantil, podríamos mostrar a una madre joven que ha sobrevivido una crisis de gravidez en vez de un criminalista. Para demostrar la realidad del estrés después del aborto, podíamos resaltar la experiencia personal de una trabajadora que sufrió física y emocionalmente por su aborto, en vez de invitar a hablar a un activista pro-vida.
En esencia, debemos recordar que es la madre en crisis, no el hijo no nacido -no importa cuán infinitamente valiosa sea realmente su vida- la que tiene el poder y la responsabilidad de tomar una decisión de vida o muerte. No podemos darnos el lujo de pasar por alto el hecho de que es a la madre a quien se le pide aceptar las dificultades económicas, la vergüenza social y el sacrificio físico de su embarazo no planeado. Es la madre en crisis, mucho más que cualquier otro, quien debe oír palabras compasivas y creíbles ofertas de ayuda si decide perseverar en el solitario camino de proteger la vida de su hijo no nacido.
Esta realización fue la causa de que mi vida profesional tomara un cambio súbito hace dos décadas, del confort y la grandiosidad de una suite ejecutiva en el centro de Manhattan a la oficina mucho más modesta de fundadora y directora de una caridad internacional. Aunque inicialmente fue necesaria la angustia personal de un aborto a mitad del primer trimestre para comprender el horror de una muerte prenatal, ha sido necesaria la actividad diaria, salvadora de vidas de la Nurturing Network para enseñarme la importancia primaria de trasladar mi reverencia por toda vida humana a una acción concreta y como la de Cristo.
No puedo enumerar todo lo que este apostolado significa para mí, pero cuando recuerdo los 16,000 inocentes niños cuya vida física ha salvado y el igual número de madres valerosas cuya vida espiritual y emocional ha alimentado, no puedo imaginar un modo más duradero o más significativo de ayudar a "construir la cultura de la vida".
Simplemente no es suficiente para ningún cristiano decir que somos "pro vida" a no ser que estemos dispuestos a proveer los medios prácticos para alimentarla. No es un eslogan pegajoso, sino una convicción sincera vivida cada día en las acciones valerosas y sacrificadas de los 40,000 voluntarios de la Nurturing Network en todo el mundo.
Permítanme ofrecer un ejemplo concreto de los milagros vivientes que vemos cada día en Nurturing Network. Nuestros clientes dan un nuevo significado a la versión maternal de ser una "muestra de valor" y los miembros de nuestro Nurturing Network son testigos del llamado de Cristo a la compasión práctica.
Janice era una estudiante de segundo año en la Universidad que siempre había hecho bien las cosas. Una noche en una fiesta de una fraternidad, hizo una mala decisión sin pensar que un embarazo crítico podría sucederle. Cuando compartió su situación con su familia, se aterraron y amenazaron con cortarle todo apoyo económico si no "se libraba de su problema". Cuando se negó a hacerlo, le retiraron todo apoyo emocional y práctico.
Como muchos de nuestros clientes, ella se deprimió y quiso suicidarse. Primero hizo cita para abortar y luego telefoneó a Nurturing Network. Al ofrecerle compasivo asesoramiento, una familia amante con quien ella pudo vivir hasta que sus propios padres pudieron perdonar, un doctor cariñoso que atendió su parto sin costo para ella, y ayuda financiera para que pudiera continuar en la escuela de enfermería, Janice pudo continuar protegiendo la vida de su hijo no nacido. Mediante el apoyo diario de nuestro personal y miembros que ayudan con sus recursos voluntarios, ella encontró la fortaleza interior para continuar su embarazo poco placentero y se graduó en enfermería casi a la cabeza de su clase. Ella es ahora la feliz madre de una saludable niñita, se ha reconciliado con sus padres, y es la prometida de un joven que la admira como un ejemplo vivo de valor y de amor.
Este ejemplo me recuerda una vez más que en todos mis veinte años de aconsejar a literalmente miles de mujeres como Janice, no he recibido una sola llamada en nuestra línea gratuita de vida pidiéndonos debatir la moralidad del aborto. Ni he oído a ninguna mujer solicitar una recapitulación de los más convincentes argumentos racionales para continuar un embarazo crítico. En cambio, he oído clamores por comprensión demostrada con la oferta de recursos reales y tangibles, que les permita responder al llamado de su corazón maternal y escoger la vida de su hijo no nacido.
Solamente necesito reflexionar sobre las "Marías Magdalenas" contemporáneas que he tenido la dicha de servir desde la fundación de Nurturing Network hace veinte años para decir con convicción que vendar heridas profundas y sanar corazones rotos es una experiencia intensamente íntima y esencialmente práctica. La simple pero profunda verdad es que no hay un sustituto eficiente o efectivo para las conversaciones privadas, personales e intensas que se traducen más allá de las palabras en el mensaje más salvador de vida de todos: "Tú eres una hija amada de Dios. No importa los errores que hayas hecho o los pecados que hayas cometido, tú eres infinitamente valiosa y preciosa a los ojos de Dios".
éstas con las sanadoras palabras que ayudarán a construir una genuina y duradera cultura de la vida. Ellas suenan reales y encuentran su camino a casa en todo corazón humano herido. Y cuando suficientes voces como las nuestras proclamen esta verdad con genuina compasión y valor inmovible, el amor de Cristo será la levadura en el pan de la nueva vida que indudablemente "renovará la faz de la tierra."
Mary Cunningham Agee es fundadora y presidenta de Nurturing Network, una organización nacional de caridad con más de 40.000 miembros que han ofrecido ayuda urgente y práctica a más de 16.000 mujeres con embarazos no planeados. La Sra. Agee ha sido elegida dos veces por el Almanaque Mundial como una de "las 25 mujeres más influyentes en los Estados Unidos. La Sra. Agee es miembro tanto de la Orden de Malta como de la Orden del Santo Sepulcro. Es una devota esposa y madre de dos niños.
Forme una "agrupación" de Nurturing Network (TNN) local
Una agrupación TNN es un grupo activo de voluntarios locales en un área geográfica específica que ofrecen el apoyo práctico más frecuentemente solicitado por madres que atraviesan un embarazo no planeado. Un presidente (o coordinador de agrupación) comunica esta información a la oficina central de Nurturing Network en donde se mantiene en una base nacional de información. Con frecuencia este grupo "fundador" es el Comité de Respetemos la Vida en una parroquia particular o en un grupo de 2 ó 3 amigos motivados. Una multitud de recursos impresos y en videos están disponibles sin costo alguno, para apoyar este proceso vitalmente importante en la preparación de voluntarios. Se enfatiza la importancia de desarrollar un acercamiento a los colegios y universidades de la localidad. Cualquier persona que necesite apoyo puede llamar gratis al 1-800-TNN-4MOM, o pedir ayuda por Internet a www.nurturingnetwork.org.
Cómo participar como miembro de una agrupación TNN:
- Anime a sus amigos, colegas, compañeros de su parroquia, miembros de su familia y otros asociados a apoyar el programa TNN de compasión práctica, ofreciendo oportunidades de empleo o de educación, servicios médicos, un hogar acogedor, consejos profesionales o una contribución financiera.
- Ofrezca usted misma/o uno de esos recursos prácticos esenciales.
- Provea una introducción a un centro para embarazos en crisis (CPC por sus siglas en inglés) local para que la colaboración sea más efectiva.
- la distribución de panfletos de clientes de TNN a un centro de salud de una universidad o clínica local para mujeres y recomiende asesorías que consistentemente incluyan la Nurturing Network como un recurso para mujeres con embarazos no planeados.
- Provea una introducción a administradores de universidades, estudiantes o miembros de la facultad en su propia Alma Mater o en un colegio cercano.
- Anime a los asistentes residentes y a otros dirigentes estudiantiles a que proporcionen información sobre Nurturing Network en sus respectivos grupos residenciales
- Considere cómo la donación planificada de propiedades, inversión o porción de una herencia como un legado viviente puede significar la diferencia para toda la vida de muchas madres que lo merecen.
- Continúe rezando por el personal, los voluntarios y todas las madres en crisis que necesitan de nuestro apoyo para salvar vidas.
Centavos por la vida
Pida permiso a su párroco para colocar un barril plástico transparente de 5 galones en el vestíbulo de la iglesia marcado "Centavos por la vida". Mediante insertos en el boletín y un anuncio inicial desde el púlpito, invite a los fieles, especialmente a los niños, a poner sus centavos en el barril cada semana. (¡Contribuciones mayores también son bienvenidas!) Todas las donaciones deben ser entregadas a su centro local de recursos para el embarazo o para el "Proyecto Gabriel" en su parroquia, por ejemplo. Uno o dos miembros del comité Respetemos la Vida pueden compartir la responsabilidad de colectar regularmente las donaciones, empacar el cambio y obtener un cheque certificado de un banco pagadero a la caridad recipiente. Agradezca a los contribuidores frecuentemente en notas colocadas en o cerca al barril o en el boletín dominical, que informen el total acumulado de las contribuciones. Nota: Si la seguridad es un problema, deje el barril en el vestíbulo solamente durante las horas de las Misas del fin de semana.
Nurturing Network (TNN) Recursos impresos y en videos
Todos los recursos están disponibles sin costo alguno enviando un email a tnn@nurturingnetwork.org o llamando a la oficina de Desarrollo al 509-493-4026.
- TNN - Paquete de información general –Información que ilustra completamente el programa de servicios compasivos y de apoyo a la vida que ofrece TNN.
- TNN – Paquete de información para universidades – Información con énfasis en respuestas a las necesidades específicas de las estudiantes universitarias.
- TNN – Paquete para grupos – Guías, material listo para impresión en los medios de comunicación, inspiradoras historias y motivadoras ideas para compartir la misión de TNN con posibles miembros con recursos que ofrecer.
- Cartelones de 12 x 18 para universidades, parroquias y CPCs que buscan llegar a mujeres universitarias o empleadas que necesiten apoyo y recursos prácticos.
- Videos inspiradores apropiados para usar en sitios de exhibición en pequeños grupos, talleres o conferencias.
- Videos detallados para capacitación sobre agrupaciones y desarrollo universitario.
Materiales impresos adicionales:
El Evangelio de la Vida, Papa Juan Pablo II. USCCB, Wash.,D.C. 1995 ($9.95)
Vivir el Evangelio de la Vida: Reto a los Católicos de Estados Unidos. Declaración de los Obispos Católicos de EE.UU. USCCB. Wash., D.C., 1998 ($3.50)