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Ejemplos de esquemas de lecciones y materiales para estudiantes de secundaria

 

Estos ejemplos de esquemas de lecciones han sido diseñados para ser usados en programas parroquiales de educación religiosa y en escuelas católicas de primaria. Animamos a los educadores locales a que los adapten o creen sus propios materiales para así compartir el mensaje de Ciudadanos fieles.

Los siguientes seis ejemplos de sesiones corresponden a las sesiones de formación de adultos y pequeñas comunidades de fe y las sesiones para estudiantes de primaria. Una opción es llevarlas a cabo como sesiones intergeneracionales, en las que familias e individuos de todas las edades se reúnen para orar y, a continuación, se dividen en grupos según la edad. Otra opción es realizar estas sesiones por separado, como parte de un programa catequético tradicional o de clases de religión en una escuela católica.


Esquema de lección A

Tema: La llamada a participar en la vida pública

Reuniéndose

El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración.

Comience la sesión describiendo el tema en relación a las elecciones de este año. Existe una verdadera relación entre ser discípulo de Jesús y ser activos en nuestras comunidades y en el mundo.

Escriba las palabras "DISCÍPULO FIEL" sobre una pizarra o papel de periódico. Pida a los jóvenes que describan un "discípulo fiel". Anote las características que los jóvenes nombran.

A continuación, escriba las palabras "MIEMBRO ACTIVO DE LA COMUNIDAD" en la pizarra y pida a los jóvenes que nombren características o cualidades de un miembro activo de la comunidad. Si necesitan ayuda, pregunte: "¿Qué tipos de cosas debe hacer un miembro de la comunidad para comprometerse y participar en su comunidad?" (Por ejemplo, ingresar a organizaciones de la comunidad, ser parte de Neighborhood Watch, ir a eventos de la comunidad, votar, hacer trabajo voluntario, donar a organizaciones locales que ayudan a los pobres, recoger basura en las aceras, etc.).

Por último, escriba lo siguiente en la pizarra: "DISCÍPULO FIEL = MIEMBRO ACTIVO DE LA COMUNIDAD". Pida a los jóvenes que digan lo que piensan que esto significa.

Establezca un vínculo: Explique que lo que quiere decir es que un discípulo fiel es un miembro activo de la comunidad. Nuestra fe nos llama a participar activamente en nuestras comunidades. Guíe a los jóvenes para que vean que la Iglesia enseña que ser miembros de la comunidad de la Iglesia no se limita a lo que hacemos dentro de la iglesia los domingos; también estamos llamados a vivir nuestra fe en el mundo y trabajar para transformar lo malo que hay en nuestras comunidades: estamos llamados a ser discípulos fieles que están activos en nuestras comunidades, tanto locales como mundiales.

Oración inicial

Invite al grupo a la oración. Tras una larga pausa, continúe recitando la siguiente oración o una similar:

Oremos.
Padre amoroso, te damos gracias por habernos llamado a ser discípulos de tu hijo, Jesucristo. Espíritu que nos guías, ayúdanos a ser discípulos fieles miembros activos de la comunidad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Pida a los estudiantes que se sienten. El catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.

Lectura bíblica y diálogo de fe

El catequista describe, a modo de transición, que Jesús nos enseña a ser discípulos fieles miembros activos de la comunidad. Jesús nos dice que debemos "amar a Dios" y "amar al prójimo".


Proclame la lectura (Mc. 12:28-34):

Lectura del Evangelio según san Marcos…

Guarden un breve momento de silencio al terminar la lectura. A continuación, el catequista hace a los niños las siguientes preguntas, o similares:

  • ¿Qué escucharon en esta lectura? Mencionen la palabra o frase que mejor recuerden.
  • ¿Qué mandamientos dijo Jesús que son los más importantes? ¿Por qué?

Después de que los niños hayan respondido, lea la lectura de nuevo.

Lectura del Evangelio según san Marcos…

A continuación, hágales las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo están los dos mandamientos relacionados con la idea de ser un discípulo fiel que es un miembro activo de la comunidad?
  • Jesús dice que tanto amar a Dios, como amar al prójimo, llevan a la persona a acercarse al reino de Dios.
  • ¿Cómo nos ayuda a amar a los demás el tener una profunda vida de fe?
  • ¿Cómo nos afecta espiritualmente el ser compasivos para con los demás?
  • La lectura enseña que deberíamos amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos. ¿Cómo serían de diferente nuestras relaciones y comunidades si de verdad viviésemos este mandamiento?
  • ¿Qué cambios pueden realizar en sus vidas para amar mejor a Dios y al prójimo?

Lectura de Ciudadanos fieles y diálogo

El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia.

Los obispos de los Estados Unidos han escrito un documento que pone de relieve cómo los discípulos deben tener parte activa en la vida pública. Una parte importante de ser un discípulo fiel, activo, es hacer que se escuchen nuestras voces respecto a las cuestiones que afectan a la vida humana, la dignidad humana, la justicia y la paz. En particular, la Iglesia dice que debemos ser conscientes de lo que creemos acerca de temas como:

  • La dignidad humana. Protegiendo la vida humana, especialmente la de los niños no nacidos.
  • La paz. Haciendo que nuestro mundo sea no solo más seguro, sino también más pacífico.
  • Los pobres. Trabajando para que cese la pobreza y nos aseguremos que todas las personas tengan cubiertas las necesidades básicas de la vida.

Para las personas que tienen edad suficiente y que son ciudadanos, votar es una parte muy importante de hacer oír sus voces. Pero todos los católicos, no importa quienes sean, están llamados a ser discípulos fieles miembros activos de la comunidad. Esto es parte de ser un buen católico. La iglesia dice (escribir la siguiente cita en una hoja grande de papel o pizarra o proyectarla en una diapositiva de PowerPoint):

En la Tradición católica, el ser ciudadano fiel es una virtud y la participación en la vida política es una obligación moral. Esta obligación tiene sus raíces en nuestro compromiso bautismal de seguir a Jesucristo y dar un testimonio cristiano mediante todo lo que hacemos. Como nos recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica: "Es necesario que todos participen, cada uno según el lugar que ocupa y el papel que desempeña, en promover el bien común. Este deber es inherente a la dignidad de la persona humana (núm. 1913).

--Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles: Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política(núm. 13)

Las siguientes preguntas pueden utilizarse para ayudar a los estudiantes a entender varios conceptos importantes de la cita:

Participación en la vida política

  • Los obispos dicen que "la participación en la vida política" es una responsabilidad que tenemos. ¿Qué significa "participación en la vida política"? (Respuestas posibles: conocer acerca de un problema que afecta a personas de la comunidad local o global; celebrar un servicio de oración de la comunidad acerca de un problema que enfrenta la comunidad local o global; ayudar a educar a otros sobre ese problema escribiendo una carta al editor; llamar o escribir una carta a un funcionario elegido; votar; postular a un cargo público; etc.)
  • ¿Qué significa "participación en la vida política" para alguien de tu edad?

"Obligación moral"

Los obispos dicen que la participación en la vida política es una "obligación moral".

  • ¿Qué significa "obligación"? (Respuesta: un deber o responsabilidad que tenemos).¿Qué significa "moral"? (Respuesta: tiene que ver con lo correcto o incorrecto).

Explique que, por lo tanto, participamos en la vida política porque ello es lo correcto. Estamos respondiendo a un deber o responsabilidad que tenemos, por el bien de nuestra comunidad.

  • Los obispos dicen que esta "obligación" o deber se basa en nuestra fe en Jesucristo. ¿Cómo se relaciona el deber de participar en la vida política con los mandamientos de amar a Dios y amar a nuestro prójimo que discutimos anteriormente?

"Es necesario que todos participen"

Los obispos dicen que es necesario que "todos participen" en la vida política.

  • ¿Sienten que su "voz" importa, que son escuchados? ¿Por qué o por qué no?
  • ¿Qué pueden hacer para que su voz sea escuchada?
  • ¿Qué pueden hacer para ser ciudadanos activos y fieles y miembros de la comunidad? Compartan ideas.

Elijan una de las ideas para ponerla en acción. Para encontrar sugerencias sobre cómo implementar un plan de acción, vea la guía "Poniendo la fe en acción", que se puede encontrar en la sección de Parroquiales y escuelas de la página Web. Algunas sugerencias podrían ser:

  • Participar en una "jornada de cabildeo", organizada por la conferencia católica estatal.
  • Invitar a un legislador local a que le hable a su clase acerca de cómo él o ella se asegura de que se atiendan las necesidades de los pobres y los vulnerables.
  • Visitar las páginas Web de los distintos departamentos de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (www.usccb.org) para aprender más acerca de las cuestiones de política pública y escribir cartas a los legisladores acerca de estas cuestiones.
  • Crear carteles para colgar en la parroquia y escuela, animando a los adultos a que voten y a los menores de 18 años a que participen en el proceso de algunas otras maneras.
  • Ponerse en contacto con el coordinador parroquial o diocesano de los comités de asuntos sociales o pro-vida para que le den sugerencias adicionales.

Oración final

Reúna a los estudiantes en un círculo, con la Biblia colocada de una manera reverente en el centro del círculo. Una vez que todos estén en silencio, el catequista se coloca en el centro del círculo, toma la Biblia y proclama Marcos 12, leyendo sólo los versos 32 y 33. Continúe con la oración después de devolver la Biblia a su sitio.

Oremos.
Padre amoroso, nosotros somos tus hijos e hijas. Por el poder del Espíritu Santo, ayúdanos a compartir nuestros bienes con los necesitados y a colaborar en la construcción de nuestra sociedad. Ayúdanos a ser siempre ciudadanos fieles y miembros activos de la comunidad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Esquema de lección B

Tema: Formando la conciencia

Reuniéndose

El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración.

Comience la sesión pidiendo a los estudiantes que piensen acerca de cómo forman sus creencias respecto a cuestiones de política pública, como el aborto, la pena de muerte, el medio ambiente, los impuestos, los programas de ayuda a los pobres, etc. ¿Qué tuvieron en cuenta a la hora de formar estas opiniones acerca de estas cuestiones? Escriba las respuestas en un tablero o en una hoja grande de papel.

Oración inicial

Invite al grupo a la oración. Tras una larga pausa, continúe recitando la siguiente oración o una similar:

Oremos.
Espíritu, que estás siempre presente,
te damos gracias por caminar a nuestro lado a lo largo de nuestra vida.
Ayúdanos a estar atentos a tu voz en nuestro corazón.
Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Pida a los estudiantes que se sienten. El catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.

Lectura bíblica y diálogo de fe

El catequista describe, a modo de transición, que Dios nos guía, para que seamos discípulos fieles y activos, estando presente en nuestro corazón a lo largo de nuestra vida, cuando oramos y actuamos.

Proclame la lectura (Romanos 2:14-16):

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los romanos…

Guarden un breve momento de silencio al terminar la lectura. A continuación, el catequista hace a los niños las siguientes preguntas, o similares:

  • ¿Qué escucharon en esta lectura? Mencionen la palabra o frase que mejor recuerden.
  • ¿Qué les está diciendo san Pablo acerca de los gentiles?

Después de que los niños hayan respondido, lea la lectura de nuevo.

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los romanos…

A continuación, hágales las siguientes preguntas:

  • ¿A que tipo de ley se está refiriendo san Pablo en esta lectura? ¿Es una ley que es parte del sistema legal? Si no lo es, ¿qué es?
  • ¿Qué clase de ley está escrita en nuestro corazón?
  • Piensen acerca del dialogo que tuvimos al principio de esta sesión. ¿Han sentido alguna vez la experiencia de tener "una ley escrita en el corazón" que les ayudó a saber lo que estaba bien y lo que estaba mal cuando reflexionaban acerca de diferentes cuestiones? Si es así, describan sus experiencias.
  • ¿Cómo desarrolla una persona la habilidad para elegir entre el bien y el mal, tanto en situaciones de la vida diaria que afectan nuestras vidas personales, como en las decisiones que nos llevan a tomar posiciones respecto a cuestiones específicas? ¿Cómo desarrolla una persona las habilidades y valores necesarios para tomar una buena decisión?
  • ¿Qué significa para ustedes la palabra "conciencia"?

Lectura de Ciudadanos fieles y diálogo

El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia. Puede ser útil preparar un folleto que incluye estas citas, o proyectarlas en una diapositiva de PowerPoint. Comience leyendo las citas en voz alta.

La Iglesia provee a sus miembros con lo necesario para tratar cuestiones políticas y sociales al ayudarlos a desarrollar una conciencia bien formada. Los católicos tienen una obligación seria y de por vida de formar su conciencia en acuerdo con la razón humana y la doctrina de la Iglesia. La conciencia no es algo que nos permite justificar cualquier cosa que queramos hacer, ni tampoco es simplemente un "sentimiento" acerca de lo que deberíamos o no hacer. Más bien, la conciencia es la voz de Dios que resuena en el corazón humano, revelándonos la verdad y llamándonos a hacer el bien a la vez que a rechazar el mal. La conciencia siempre requiere intentar seriamente hacer juicios morales sólidos basados en las verdades de nuestra fe. (núm. 17)

La formación de la conciencia incluye varios elementos. Primero, existe el deseo de abrazar el bien y la verdad. Para los católicos esto comienza con el deseo y una actitud abierta de buscar la verdad y lo que es correcto, estudiando la Sagrada Escritura y la doctrina de la Iglesia, contenida en el Catecismo de la Iglesia Católica. También es importante examinar los hechos y antecedentes de las distintas opciones. Finalmente, una reflexión iluminada por la oración es esencial para discernir la voluntad de Dios. Los católicos también deben entender que si fallan en la formación de su conciencia, pueden cometer juicios erróneos (núm. 18).

La Iglesia promueve la conciencia bien formada no solo enseñando la verdad moral, sino también animando a sus miembros a desarrollar la virtud de la prudencia. La prudencia nos permite "discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo" (Catecismo de la Iglesia Católica, no. 1806). La prudencia forma e informa nuestra capacidad para deliberar sobre las alternativas disponibles, identificar cual es la más adecuada en un contexto específico y actuar decisivamente. El ejercitar esta virtud requiere a menudo de la valentía para actuar en defensa de principios morales cuando se toman decisiones sobre cómo construir una sociedad de justicia y paz (núm. 19).

- Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles: Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política

Las siguientes preguntas se pueden usar para el diálogo:

  • Ahora que hemos leído el pasaje de Ciudadanos fieles, ¿ha cambiado tu definición de "conciencia"? ¿Cómo es la conciencia algo más que un sentimiento que uno tiene?
  • ¿Es la conciencia algo que Dios nos da simplemente para guiarnos en las decisiones personales de nuestra vida diaria, o tiene la conciencia también una dimensión pública?
  • ¿Cómo pueden usar la descripción que hacen los obispos de los elementos que forman la conciencia para que les ayude a formar su punto de vista y creencias acerca de cuestiones políticas?
  • ¿Que es significa la prudencia? ¿Cómo desarrolla uno la prudencia?
  • ¿Pueden pensar en algunas ocasiones de su propia vida cuando hicieron uso de la virtud de la prudencia al tomar una decisión en (a) su vida personal y (b) en el ámbito de las cuestiones públicas? Descríbanlas.

Oración final

Reúna a los estudiantes en un círculo, con la Biblia colocada de una manera reverente en el centro del círculo. Una vez que todos estén en silencio, el catequista se coloca en el centro del círculo, toma la Biblia y proclame Romanos 2, leyendo sólo el verso 15. Continúe con la oración después de devolver la Biblia a su sitio.

Oremos.
Padre de toda la creación,
te pedimos que escuchemos tu voz en nuestro corazón.
Ayúdanos a formar nuestra conciencia y a vivir como discípulos fieles activos en nuestras comunidades.
Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un Dios por los siglos de los siglos. Amén. 


Esquema de lección C

Tema: Evitar el mal y hacer el bien

Reuniéndose

El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración.

Comience la sesión recordando a los estudiantes que en las sesiones anteriores ustedes dialogaron acerca de por qué los católicos están llamados a llevar su fe al proceso político, y acerca de la formación de la conciencia para poder tomar buenas decisiones. Pídale a los estudiantes que digan en voz alta algunas de las cosas que creen que los católicos como ellos mismos están llamados a promover. Escriba, en una columna, aquello a lo católicos están llamados a oponerse, y en otra columna, lo que los católicos que están llamados a apoyar y promover. Podría ser algo así:

Poner fin al aborto
Poner fin a la pena de muerte
Oponerse a la eutanasia

Etc.
Ofrecer cuidado médico a todas las personas
Aumentar el salario mínimo
Apoyar leyes migratorias que respeten la dignidad de
los inmigrantes
Etc.
No titule de manera alguna las columnas. Simplemente escriba las respuestas en una o en otra columna.

Oración inicial

Invite al grupo a la oración. Tras una larga pausa, continúe recitando la siguiente oración o una similar:

Oremos.
Padre de todos los pueblos,
ayúdanos a estar atentos a tu voz en nuestro corazón, para que podamos responder a la llamada que nos haces de defender a los débiles y los vulnerables.
Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Pida a los estudiantes que se sienten. El catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.

Lectura bíblica y diálogo de fe

El catequista continúa con la siguiente actividad diciendo que, en la lectura bíblica que van a escuchar, Jesús da un consejo importante a un joven que está buscando cómo vivir su fe de una manera auténtica.

Proclame la lectura (Mateo 19:16-21):

Lectura del Evangelio según san Mateo…

Guarden un breve momento de silencio al terminar la lectura. A continuación, el catequista hace a los niños las siguientes preguntas, o similares:

  • ¿Qué escucharon en esta lectura? Mencionen la palabra o frase que mejor recuerden.
  • ¿Qué mandamientos dice Jesús que son importantes?

Después de que los niños hayan respondido, lea la lectura de nuevo.

Lectura del Evangelio según san Mateo…

A continuación, hágales las siguientes preguntas para el diálogo, o similares:

  • ¿Qué relación existe entre algunos de los mandamientos que menciona Jesús en el relato y las cuestiones que ustedes mencionaron al principio de la sesión?
  • ¿Cómo reta Jesús al joven de la lectura?
  • ¿Cómo los está llamando Dios a ustedes para que vayan más allá de los requisitos de su fe y ser discípulos que ponen la fe en acción?
  • ¿Qué relación existe entre los mandamientos que menciona Jesús y nuestra llamada a llevar nuestra fe a la vida política?

Lectura de Ciudadanos fieles y diálogo

El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia.

Existen algunas acciones que nunca debemos realizar, ni como individuos ni como sociedad, porque estas son siempre incompatibles con el amor a Dios y al prójimo. Estos actos intrínsicamente malos siempre deben ser rechazados y nunca se deben apoyar. Un ejemplo claro es quitar intencionadamente la vida de un ser humano inocente por medio del aborto. Un sistema legal que permite que el derecho a la vida sea violado, fundado en que este derecho es opcional, es un sistema fundamentalmente defectuoso.

Asimismo, las amenazas directas a la dignidad de la vida humana, como lo son la eutanasia, la clonación humana y la investigación científica destructiva de embriones humanos, también son intrínsicamente malas y deben ser objeto de oposición. Otros asaltos a la vida y dignidad humanas, como el genocidio, la tortura, el racismo y el ataque a los no combatientes en actos terroristas o de guerra, jamás pueden ser justificados. La falta de respeto hacia cualquier vida humana devalúa el respeto hacia toda vida humana…

Oponerse a actos intrínsicamente malos debería también ayudarnos a reconocer nuestro deber positivo de contribuir al bien común y de actuar solidariamente con los necesitados. Es esencial tanto oponerse al mal como hacer el bien. . . El derecho fundamental a la vida implica y está ligado a otros derechos humanos, a los bienes fundamentales que toda persona humana necesita para vivir y desarrollarse plenamente, incluidos el alimento, la vivienda, el cuidado médico, la educación y el trabajo digno. El uso de la pena de muerte, el hambre, la falta de cuidado médico o vivienda, el tráfico humano, el costo humano y moral de la guerra y las políticas de inmigración injustas son algunas de las cuestiones morales serias que retan a nuestra conciencia y requieren que actuemos.

- Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles: Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política (texto para boletín parroquial)

Dialogue con los estudiantes acerca de las siguientes preguntas:

  • Los obispos dicen que "Es esencial tanto oponerse al mal como hacer el bien". ¿Por qué son ambas cosas (y no solo una) importantes para los católicos?

Muéstreles de nuevo las listas que escribió al principio de la sesión y pregúnteles si alguien le puede decir porqué las organizó de la manera en la que lo hizo. Explíqueles que algunas de las respuestas que dieron pertenecían a la categoría de "oponerse al mal" y otras a la de "promover le bien". Pregúnteles si quieren añadir algunas respuestas más a las listas.

  • Según los obispos, ¿qué es un mal intrínsico? Ofrezca ejemplos de actos intrínsicamente malos. ¿Por qué debemos siempre oponernos a los actos intrínsicamente malos?
  • ¿Cómo nos lleva el oponernos a los males intrínsicos a "reconocer nuestro deber positivo" de hacer el bien?
  • ¿De qué maneras concretas se sienten personalmente llamados tanto a oponerse al mal, como a hacer el bien?

Oración final

Reúna a los estudiantes en un círculo. Use una letanía como parte de su oración final. Recen para que podamos ser discípulos que ponen nuestra fe en acción, tanto oponiéndonos al mal, como haciendo el bien. El catequista da un ejemplo y, a continuación, invita a los jóvenes a que añadan sus oraciones a la letanía.

Oremos. (Pausa).
Padre bondadoso, te alabamos por habernos dado el deseo de actuar para que haya justicia para todos. Oramos ahora para que nos fortalezcas y podamos oponernos al mal y hacer el bien en nuestras comunidades.
    • Para que recibamos la fuerza para trabajar juntos y poner fin al aborto. Oremos al Señor. "Te lo pedimos, óyenos."
    • Para que promovamos cuidado médico para todos. Oremos al Señor…
    • Para que la pena de muerte llegue a su fin. Oremos al Señor…
    • Haga una pausa para que los estudiantes ofrezcan sus oraciones.
    • Uniendo todas nuestras oraciones en una sola, oremos la oración que Cristo nos enseñó. Padre nuestro…

Te pedimos todo esto por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, un Dios, por los siglos de los siglos. Amén. 



Esquema de lección D

Tema: La vida y dignidad de la persona humana

Reuniéndose

El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración.

Antes de comenzar la sesión, reúna dibujos y fotografías de diferentes personas, recortadas de periódicos, revistas, Internet y otras publicaciones. Pegue cada foto a un trozo de cartón o cartulina para que pueda sujetar y mostrar cada foto a la clase.

Intente incluir en las fotos a personas que muy probablemente los estudiantes vean positivamente y otras a quienes vean menos positivamente. Algunos ejemplos son fotos de un bebé recién nacido, un anciano, un prisionero, una persona sin hogar, un rico, una estrella de cine, un deportista famoso, un cantante famoso, personas de diferentes culturas, personas de diferentes razas.

Comenzando con las personas que lo jóvenes vean más positivamente, enséñeles las fotos de una en una. Pídales que usen su imaginación y nombres características positivas o buenas de cada persona. A continuación le ofrecemos un ejemplo de cómo podría ser la lista. Escriba en una hoja grande de papel o en el tablero solamente la columna izquierda.

Foto


Cualidad positiva

Bebé recién nacido


dulce y mimoso

Una cantante famosa


popular, buena cantante

Un atleta conocido


gran deportista

Una actriz conocida


actriz,talentosa

Un bombero


Salva vidas

Una persona mayor


Sabio

Una persona sin hogar


Amable con los demás

Un prisionero


Ayuda a los demás prisioneros

Un terrorista


Buen padre (es posible que no hay una respuesta para este tipo de foto)


Cuando les muestre a los niños las fotos de las personas que ven de una manera "menos positiva" (prisioneros, personas sin hogar), dese cuenta de que los niños tardarán un poco más a la hora de mencionar cualidades positivas. Comente esto a los niños. Hágales ver que no es fácil ver el bien en algunas personas, aun cuando existe el bien en cada ser humano. El pecado es parte de todas nuestras vidas y algunas personas pecan muy seriamente. Aun así, los cristianos católicos creen que todas las personas han sido creadas buenas y santas por Dios. Creemos que cada persona es un preciado hijo o hija de Dios desde antes de nacer hasta el fin de su vida.

Nota: Los estudiantes más mayores tendrán mayor facilidad a la hora de pensar acerca de posibles buenas cualidades de decir de las últimas imágenes. Para que sea más difícil, quizás quiera realizar esta actividad pidiendo "respuestas rápidas", es decir, dándoles sólo 5 segundos por foto para que nombren tantas cualidades buenas como puedan durante ese tiempo. Al terminar, compare lo fácil o difícil que fue nombrar esas buenas cualidades.

Oración inicial

Oremos.
Espíritu de toda vida y bondad,
te alabamos por la belleza que existe en todas las personas.
Ayúdanos a ver que todas las personas son sagradas y a tratarlas como esto merece.
Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Pida a los estudiantes que se sienten. El catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.

Lectura bíblica y diálogo de fe

Proclame la lectura (Génesis 1:26-31):

Lectura del libro del Génesis…

Guarden un breve momento de silencio al terminar la lectura. A continuación, el catequista hace a los niños las siguientes preguntas, o similares:

  • ¿Qué nos está diciendo Dios acerca de los seres humanos?
  • ¿Qué nos dice esta lectura acerca de Dios?

Después de que los niños hayan respondido, lea la lectura de nuevo.

Lectura del libro del Génesis…

A continuación, hágales las siguientes preguntas para el diálogo o similares:

  • ¿Qué significa que los seres humanos han sido creados a imagen de Dios?
  • Mencionen una cualidad que tenga cada uno de ustedes que refleje la imagen de Dios.
  • Si hemos sido creados a imagen de Dios, ¿por qué hay personas que comenten actos malos?

Lectura de Ciudadanos fieles y diálogo

El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia.

La vida humana es sagrada. La dignidad de la persona humana es la base de una visión moral para la sociedad. Los ataques a las personas inocentes no son nunca moralmente aceptables, en ninguna etapa de la vida ni bajo ninguna condición. En nuestra sociedad, la vida humana está bajo el ataque especialmente del aborto. Otras amenazas directas a la santidad de la vida humana incluyen la eutanasia, la clonación humana y la destrucción de embriones humanos para la investigación científica (núm. 44).

La doctrina católica sobre la dignidad de la vida nos llama a que nos opongamos a la tortura, a la guerra injusta y al uso de la pena de muerte; a que prevengamos el genocidio y los ataques contra los no combatientes; a que nos opongamos al racismo, y a que derrotemos a la pobreza y el sufrimiento (núm. 45).

--Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles: Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política (núm. 44-45)

A continuación, hágales las siguientes preguntas, o similares, para promover el diálogo:

  • ¿Qué dice esta cita?
  • Según las enseñanzas de la Iglesia, ¿Tienen todas estas personas la misma dignidad?
        • Un niño no nacido
        • un doctor
        • una persona sin hogar
        • una victima del World Trade Center del 11 de septiembre
        • un terrorista
  • ¿Existen personas o grupos de personas en los Estados Unidos que no son tratados con el respeto que se merecen? ¿Quiénes? ¿Por qué son tratados de esa manera? ¿Qué pueden hacer ustedes por ellos?
  • ¿Qué hace su escuela para asegurarse de que los estudiantes son tratados con respeto? ¿Qué creen que su escuela o maestros deberían hacer mejor para asegurarse de que todos los estudiantes son tratados con respeto? ¿Qué puede hacer cada uno de ustedes o su clase para demostrar que creen que cada persona ha sido creada buena y santa por Dios? Para encontrar sugerencias sobre cómo implementar un plan de acción, vea la guía "Desarrollando planes de acción basados en la fe", que se puede encontrar en la sección de Parroquiales y escuelas de la página Web. Algunas sugerencias podrían ser:
        • Participar en una marcha a favor de la vida, en contra del hambre o en una "noche de cabildeo", organizada por la conferencia católica estatal.
        • Invitar a un legislador local a que le hable a su clase acerca de cómo él o ella se asegura de que se atiendan las necesidades de los pobres y los vulnerables.
        • Ofrecerse como voluntarios para organizar actividades en una residencia de ancianos una vez al mes.
        • Cartéense con una clase o grupo juvenil de una parroquia de otro país del mundo.
        • Visitar las páginas Web de los distintos departamentos de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (www.usccb.org) para aprender más acerca de las cuestiones de política pública y escribir cartas a los legisladores acerca de estas cuestiones.
        • Ponerse en contacto con el coordinador parroquial o diocesano del comité de asuntos sociales para que le den sugerencias adicionales.

Oración final

Regresen a donde están reunidos los adultos o al círculo de oración.

Dirija la atención a las fotos que usaron en la primera actividad de la sesión. Coloque las fotos respetuosamente en el centro del lugar de oración, junto a la Biblia. Una vez que se hayan reunido todos en silencio, proclame la lectura.

Lectura del libro del Génesis… (Génesis 1:26-31)

Tome una pausa, en silencio.


Oremos.
Padre de toda la creación,
Tu creaste a toda la humanidad a tu imagen y semejanza.
Te pedimos que seamos respetuosos para con todo tu pueblo, especialmente con los no nacidos, los ancianos, los enfermos y los pobres.
Espíritu de vida, ayúdanos a nosotros y a todo tu pueblo a vivir como el pueblo santo que nos has creado.
Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.



Esquema de lección E


Tema: La solidaridad (Una sola familia humana)

Reuniéndose

El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración.

Comience la sesión describiendo el tema del día como la unidad de la familia humana. Vivimos en una aldea global, donde somos vecinos de todos los pueblos del mundo. Reflexione acerca de la idea de "vecino" y "prójimo".

  • Describan alguna ocasión cuando alguien se comportó como un "buen prójimo" con ustedes.

Cuando alguien le preguntó a Jesús: "¿Quién es mi prójimo?", Jesús les contó una historia. Oremos y escuchemos esta historia.

Oración inicial

Reúna a los jóvenes en un círculo alrededor de la Biblia, que estará colocada reverentemente en el centro. El catequista se pone de pié, reverentemente eleva las manos e invita a los demás a que hagan lo mismo. El catequista recita la siguiente oración.

Oremos.
Padre de todos los pueblos, te damos gracias por la belleza de la familia humana que has creado. Espíritu de amor, ayúdanos a ser Buenos prójimos. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Pida a los estudiantes que se sienten. El catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.

Lectura bíblica y diálogo de fe

Proclame la lectura (Lucas 10:25-37):

Lectura del Evangelio según san Lucas…

Guarden un breve momento de silencio al terminar la lectura. A continuación, el catequista hace a los niños las siguientes preguntas, o similares:

  • ¿Qué les sorprendió de esta lectura? ¿Qué les llamó la atención?
  • ¿Quién es el héroe en esta lectura? ¿Por qué?
  • ¿Qué habrían hecho ustedes? ¿Qué personaje de la historia creen que habrían sido ustedes?
  • Escuchen la historia una segunda vez. Mientras que lo hacen, imagínense a los personajes como personas de hoy en día.

Después de que los niños hayan respondido, lea la lectura de nuevo.

Lectura del Evangelio según san Lucas…

A continuación, hágales las siguientes preguntas para el diálogo, o unas similares:

  • ¿Cómo se imaginaron la historia teniendo lugar hoy en día?
  • ¿Quién era el samaritano? ¿Quiénes eran los otros personajes?
  • ¿Por qué se imaginaron a los personajes como lo hicieron?
  • Hoy en día, ¿quiénes es nuestro prójimo, las personas a quien debemos cuidar?

Lectura de Ciudadanos fieles y diálogo

El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia.

Somos una sola familia humana, independientemente de nuestras diferencias nacionales, raciales, étnicas, económicas e ideológicas. Somos los cuidadores de nuestros hermanos y hermanas donde quiera que se encuentren. Amar a nuestro prójimo tiene dimensiones globales y requiere de nosotros la erradicación del racismo y la búsqueda de soluciones a la pobreza y enfermedades extremas que afectan tanto al mundo. La solidaridad también incluye el llamado bíblico a dar la bienvenida al forastero entre nosotros, incluidos los inmigrantes que buscan trabajo, un hogar seguro, una educación para sus hijos y una forma de vida decente para sus familias. A la luz de la invitación del Evangelio de ser constructores de la paz, nuestro compromiso de solidaridad con nuestro prójimo —en nuestro país y en el extranjero— también nos exige que promovamos la paz y busquemos la justicia en un mundo dañado por una violencia y conflictos terribles. Las decisiones de usar la fuerza deberían estar guiadas por criterios morales tradicionales y tomadas solo como último recurso. Como enseñó el Papa Pablo VI: "Si quieres la paz, trabaja por la justicia"(Mensaje para la celebración de la Jornada de la paz, 1 de enero de 1972)

--Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles: Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política (núm. 53)

Al término de la lectura, explíqueles que la Iglesia tiene una palabra para referirse a la unidad de todas las personas y pueblos: SOLIDARIDAD (escriba la palabra en el pizarrón).

Dios nos creó como una única y sólida familia humana. Mediante el poder del Espíritu Santo, estamos unidos a nuestras hermanas y hermanos en nuestra escuela, vecindario, ciudad, país y el mundo. Pregúnteles lo siguiente:

  • Cuando escuchan música, ven la televisión, van a un concierto o un espectáculo deportivo, ¿se han sentido alguna vez conectados a otras personas? Describan ese sentimiento.
  • ¿Cómo pueden ser ustedes responsables de alguien que vive en otro país?
  • ¿Qué pueden hacer para ser solidarios con otras personas? Algunas sugerencias serían:
      • Organizar un ayuno comunitario como una manera de ayudar a quienes pasan hambre y a la vez ser más solidarios con los pobres. Visite la página Web de Catholic Relief Service (http://crs.org/), la agencia de ayuda internacional de la comunidad católica norteamericana. Póngase en contacto con el director diocesano de la Campaña Católica para el Desarrollo Humano (CCHD) para saber qué grupo local está trabajando para ayudar a las personas de bajos recursos. Averigüe cómo pueden colaborar con este grupo. 
      • Cartearse con una clase o grupo juvenil de una parroquia de otro país del mundo. 
      • Cuando lean una artículo en el periódico o vean en la televisión una noticia acerca de alguien que está sufriendo, recen para que se les alivie el dolor, pídanle a Dios que sane su sufrimiento, recen por quienes hayan podido ser la causa del sufrimiento y pidan ayuda para que ustedes puedan responder a esa necesidad.
      • Organizar un mercadillo navideño de "Frutos de nuestro trabajo", donde su comunidad parroquial y escolar pueda comprar regalos hechos por personas de otros países que han recibido un salario justo por sus productos. Visite http://www.crsfairtrade.org/crafts/ 
      • Organizar a su escuela o parroquia para que compre café de "comercio justo", cultivado por trabajadores que reciben un salario justo. Visite http://www.crsfairtrade.org/
      • Ponerse en contacto con el coordinador parroquial o diocesano del comité de asuntos sociales para que le den sugerencias adicionales.
      • Escribir una carta a un legislador acerca de cuestiones internacionales de justicia y paz sobre las que la USCCB ha pedido a la gente que actúe, vea las Action alerts. Visite http://new.usccb.org/issues-and-action/take-action-now/.

Oración final

Regresen a donde están reunidos los adultos o al círculo de oración.

Use una letanía. Recen por los "vecinos", el prójimo, que esté necesitado, especialmente por quienes se han mencionado en esta sesión. El catequista comienza la letanía, a modo de ejemplo, y a continuación invita a los jóvenes a que añadan sus peticiones a la letanía.

Oremos. (Pausa).
Padre, creador nuestro, te alabamos por la diversidad y bondad de toda tu gente. Te pedimos ahora por nuestro prójimo, especialmente por quienes están necesitados.

  • Por los niños y adolescentes de todo el mundo, especialmente por quienes son pobres y por los que no gozan de libertad. Oremos al Señor. "Te lo pedimos, óyenos".
  • Por los ciudadanos de Irak. Oremos al Señor …
  • Por los ciudadanos de Afganistán. Oremos al Señor …
  • Tome una pausa para que los estudiantes añadan sus peticiones.
  • Uniendo nuestras oraciones en una sola, recemos la oración que Cristo nos enseñó: Padre nuestro…

 

Esquema de lección F

Tema: La opción por los pobres y los vulnerables

Reuniéndose

El primer objetivo de la primera actividad es crear un ambiente de bienvenida y hospitalidad. El segundo objetivo es comenzar la sesión partiendo de la experiencia humana del niño, es decir, con la "historia" del niño. La Biblia, junto a una vela, debería estar colocada en el salón en una posición reverente y de privilegio. Reúnanse alrededor de la Palabra para la oración.

Comience la sesión hacienda referencia a una mesa: ¿Quién se puede sentar alrededor de la mesa de la vida? Pídales a los jóvenes que cierren los ojos y se imaginen la mesa de un banquete que ha sido preparada para una fiesta. Déles tiempo para que, en silencio, se la imaginen.

  • ¿Quién está sentado alrededor de la mesa? Describan a las personas.

Déles tiempo para que cada estudiante nombre y describa algunas de las personas que están sentadas alrededor de la mesa. A continuación, pregúnteles si alguien tiene lugares reservados alrededor de la mesa para los prisioneros, los extranjeros, los enfermos, los hambrientos o los que no tienen hogar.

Jesús nos dice que debemos dar la bienvenida a los extranjeros, dar de comer a los hambrientos, visitar a los encarcelados y a los enfermos. ¡Jesús incluso dice más! Oremos y escuchemos la lectura del Evangelio.


Oración inicial

Oremos.
Padre de amor y bondad, tú nos das todo lo que tenemos. Espíritu de compasión, ayúdanos a compartir lo que tenemos con los menos afortunados. Ayúdanos también para que defendamos a los necesitados de nuestra comunidad, nación y del mundo entero, para que trabajemos para que desaparezca la pobreza y para promover la justicia en nuestro mundo. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.


Pida a los estudiantes que se sienten. El catequista toma la Biblia de donde está colocada reverentemente y proclama la lectura. Asegúrese de marcar la lectura con antelación.

Lectura bíblica y diálogo de fe

Proclame la lectura (Mateo 25:31-46):

Lectura del Evangelio según san Mateo…

Al terminar la lectura, guarde un breve periodo de silencio. A continuación, pregunte a los niños estas preguntas u otras similares:

  • ¿Qué escuchaste decir a Jesús en esta lectura?
  • ¿Qué te sorprendió oír?

Después de las primeras respuestas de los niños, lea de nuevo la lectura.

Lectura del Evangelio según san Mateo

A continuación, hágales las siguientes preguntas:

  • ¿Qué nos está intentando enseñar Jesús en esta historia?
  • ¿Es difícil de cumplir lo que nos está enseñando? ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿Nombre alguna ocasión en la que "Jesús" tuvo hambre y le diste de comer? ¿Estuvo sediento y le diste de beber? ¿Fue un extranjero y lo recibiste? ¿Estuvo enfermo y lo visitaste?
  • ¿Como está relacionada esta enseñanza con nuestra función como discípulos fieles que estamos llamados a ser miembros activos de la comunidad?

Lectura de Ciudadanos fieles y diálogo
El catequista pasa de la reflexión sobre la Sagrada Escritura al diálogo acerca de la enseñanza de la Iglesia. El catequista puede usar distintas lecturas y preguntas para profundizar en el tema de la opción por los pobres y los vulnerables.


Jesús amaba de una forma especial a quienes estaban hambrientos, sedientos, enfermos o en la cárcel. Amaba de una forma especial a los pobres y los débiles. La Iglesia continúa las enseñanzas de Jesús. La Iglesia nos enseña que debemos ayudar a los pobres y débiles.

[Nota: Si los estudiantes tienen preguntas acerca de porqué cuidamos especialmente de los pobres y los vulnerables (a fin de cuentas, ¿no deberíamos cuidar de todos los hijos e hijas de Dios?), quizás le ayude si les pide que se imaginen que un padre o madre está caminando por la playa con sus dos hijos. Si las olas se llevan a uno de ellos, ¿tratará el padre o la madre a los dos hijos por igual? No, el padre responde de una manera especial al hijo que tiene la mayor necesidad, aunque el padre ama a sus dos hijos. Lo mismo sucede con nuestros hermanos y hermanas más necesitados. Los pobres y los vulnerables se merecen nuestra especial preocupación y atención.]

Mientras que el bien común abarca a todos, quienes son débiles, vulnerables y están más necesitados se merecen ser objeto de una opción preferencial. Una manera fundamental de evaluar a nuestra sociedad es cómo tratamos a los más vulnerables que viven entre nosotros. En una sociedad dañada por las discrepancias entre los ricos y los pobres, la Sagrada Escritura nos ofrece el relato del juicio final (ver Mt 25:31-46) y nos recuerda que seremos juzgados de acuerdo a nuestra respuesta hacia los "más pequeños".

- Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles: Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política (núm. 50).

  • ¿Qué significa poner en primer lugar las necesidades de los pobres?

El Papa Benedicto XVI ha enseñado que "practicar el amor hacia las viudas y los huérfanos, los presos, los enfermos y los necesitados de todo tipo, pertenece a su esencia [de la Iglesia] tanto como el servicio de los Sacramentos y el anuncio del Evangelio" (Deus Caritas Est, no. 22). Esta opción preferencial por los pobres y los vulnerables incluye a todas las personas marginadas en nuestra nación y más allá de ella: los niños no nacidos, las personas con discapacidad, los ancianos y enfermos terminales, y las víctimas de la injusticia y la opresión.

- Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles: Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política (núm. 51).

La Iglesia también nos dice que, cuando cuidamos de los pobres, nosotros estamos siendo discípulos fieles y buenos miembros de la comunidad. Los líderes de nuestras ciudades, pueblos y de nuestro país también deben cuidar de los pobres.

Ciudadanos fieles (no. 50) cita el Catecismo de la Iglesia Católica: "Los oprimidos por la miseria son objeto de un amor de preferencia por parte de la Iglesia, que, desde los orígenes, y a pesar de los fallos de muchos de sus miembros, no ha cesado de trabajar para aliviarlos, defenderlos y liberarlos. Lo ha hecho mediante innumerables obras de beneficencia, que siempre y en todo lugar continúan siendo indispensables (núm. 2448).
  • ¿Qué podemos hacer para demostrar que cuidamos de los pobres?
  • ¿Qué pueden hacer los líderes de nuestras ciudades y del país?

Al terminar esta parte del diálogo, converse con los niños sobre que pasos específicos pueden tomar para cuidar de los pobres. Desarrollen, como grupo, un plan mediante el cual la clase ponga las necesidades de los pobres en primer lugar. He aquí algunos ejemplos:

  • Visite la página Web de la Campaña Católica para el Desarrollo Humano, Catholics Confront Global Poverty, o de Pan Para el Mundo.La Campaña Católica para el Desarrollo Humano es una campaña organizada por la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), la organización de los obispos de los Estados Unidos que a menudo se pronuncia sobre las cuestiones que afectan a los pobres y los vulnerables. Catholics Confront Global Poverty es una iniciativa conjunta de la USCCB y Catholic Relief Services para abordar las causas de la pobreza en el mundo. Pan Para el Mundo es un movimiento cristiano cívico que busca justicia para con quienes padecen hambre en el mundo. Lleva a cabo su misión cabildeando a quienes tienen poder de decisión en este país. Estas páginas Web tienen información y sugerencias para actuar a favor de los necesitados.
  • Visitar página Web de la USCCB para ver las llamadas a la acción, Action alerts, para saber cuales son las cuestiones importantes. Visiten la página y escriban una carta a sus representantes gubernamentales.
  • Organizar un ayuno comunitario como una manera de ayudar a quienes pasan hambre y a la vez ser más solidarios con los pobres. Visite la página Web de Catholic Relief Service, la agencia de ayuda internacional de la comunidad católica norteamericana.
  • Póngase en contacto con el director diocesano de la Campaña Católica para el Desarrollo Humano (CCHD) para saber qué grupo local está trabajando para ayudar a las personas de bajos recursos. Averigüe cómo pueden colaborar con este grupo.
  • Coordine a las familias para que participen en una "noche de cabildeo" o en una marcha a favor de la vida, si es que su diócesis o conferencia católica estatal ha organizado una de estas.
  • Participen en una marcha contra el hambre.
  • Invite a un legislador local a que le hable a su clase acerca de cómo él o ella se asegura de que se atiendan las necesidades de los pobres y los vulnerables.
  • Reúnanse un sábado por la mañana para colaborar con el grupo local de la Sociedad de San Vicente de Paúl o con el centro caritativo de alimentos local. Después, reúnanse para almorzar, orar y reflexionar.
  • Recojan comida enlatada. Reúnanse para rezar, recibir una bendición y dialogar, para después llevar las latas al centro caritativo de alimentos local.
  • Póngase en contacto con el hospital infantil local y pregúntele qué puede hacer su clase para servir a los niños hospitalizados. Algunos hospitales aceptan donaciones de juguetes o libros nuevos. (Acuérdense del Evangelio de san Mateo 25:36. Dialogue con sus estudiantes acerca de que, aunque estos niños pueden o no ser "pobres", sí son "vulnerables").
  • Cartéense con una clase de educación religiosa de una parroquia o con una escuela de otro país.
  • Recojan ropa y juguetes para niños de la misma edad –quizás durante otro tiempo que no sea el de navidad- y dónenlos a una organización local que sirva a los niños de bajos recursos.
  • Póngase en contacto con el coordinador parroquial o diocesano de los comités de asuntos sociales o pro-vida para que le den sugerencias adicionales.
  • Para encontrar sugerencias sobre cómo implementar un plan de acción, vea la guía "Desarrollando planes de acción basados en la fe" en la página Web www.ciudadanosfieles.org.


Oración final

Regresen a donde están reunidos los adultos o al círculo de oración.

Reúnanse de nuevo en el mismo lugar donde celebraron la oración inicial. Recuérdeles la imagen de la mesa que usaron en la primera actividad.

  • Pídales que se acuerden de la mesa que se imaginaron antes.
  • Acuérdense de las personas que mencionaron alrededor de la mesa.
  • Acuérdense de quienes pasan hambre, de los sedientos, los enfermos y los pobres que no figuraban en ella en un principio. Ahora, imagínenselos alrededor de la mesa.

Oremos.
Padre de bondad y amor, te damos gracias por todo lo que nos has dado.
Ahora te pedimos por los pobres, los prisioneros y los enfermos.
Ayúdanos a seguir la enseñanza de Jesús, a ayudar a los necesitados y a promover la justicia y la paz.
Te lo pedimos en nombre de Jesús, tu hijo, por el poder del Espíritu Santo, un Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

 


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