544 • Conclusión y Apéndices
preocupado de él. (Véase también
“Providencia”.)
DEMONIOS:
Los ángeles quienes,
a causa de la soberbia, se alejaron
de Dios y han caído fuera de la gra-
cia de Dios, se llaman demonios o
diablos, y tientan a los seres huma-
nos a pecar.
DEPÓSITO DE FE:
La herencia
de fe contenida en las Sagradas
Escrituras y en la Tradición, trans-
mitida por la Iglesia desde la épo-
ca de los Apóstoles, de la cual el
Magisterio obtiene todo lo que pro-
pone para ser creído como revela-
ción divina.
DIÁCONOS:
Varones ordenados
por el obispo para servir. Reciben
el sacramento del Orden, pero no el
sacerdocio ministerial, Mediante la
ordenación, el diácono se conforma
a Cristo quien dijo que había ve-
nido a servir, no a ser servido. Los
diáconos en la Iglesia latina pueden
bautizar, proclamar el Evangelio,
predicar la homilía, asistir al obispo
o al sacerdote en la celebración de
la Eucaristía, bendecir y asistir en
Matrimonios y presidir funerales.
Se dedican a las obras de caridad,
lo que era su función ministerial en
tiempos del Nuevo Testamento.
DÍA DEL SEÑOR:
Término que
se usa como sinónimo del domingo,
el día de la Resurrección del
Señor Jesús.
DÍAS DE PRECEPTO:
En Estados
Unidos, para los católicos latinos,
estos días son: María, Madre de
Dios (1 de enero); la Ascensión
del Señor (cuarenta días después
de la Pascua de Resurrección, o el
siguiente domingo); la Asunción
de María (15 de agosto); el Día
de Todos los Santos (1 de noviem-
bre); la Inmaculada Concepción
de María (8 de diciembre); y la
Natividad del Señor o la Navidad
(25 de diciembre). Existe la obliga-
ción, en estos días, de asistir a Misa
y de abstenerse del trabajo munda-
no en la medida que sea posible.
DIEZ MANDAMIENTOS:
Las le-
yes que guían las acciones humanas
que fueron entregadas a Moisés, en
el Monte Sinaí, por Dios.
DIOS:
El ser eterno e inmutable
que ha creado todo lo que es y que
continúa dirigiendo y guiándolo
todo. A lo largo de los siglos Dios
se ha revelado a sí mismo como
un ser que es una Trinidad de
Personas —Padre, Hijo y Espíritu
Santo. Tradicionalmente, la palabra
Dios
se ha usado para referirse al
Padre, o la Primera Persona de la
Santísima Trinidad, así como para
hacerlo a Dios Triuno.




