General

Declaración del Día del Trabajo 2025

Year Published
  • 2025
Language
  • Spanish

Reverendísimo Borys Gudziak
Arzobispo de la Archieparquía Católica Ucraniana de Filadelfia
Presidente del Comité de Justicia Nacional y Desarrollo Humano
Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos

1 de septiembre de 2025

Declaración del Día del Trabajo: Promoviendo la dignidad de los trabajadores ante el crecimiento de la Inteligencia Artificial

Cada Día del Trabajo, los estadounidenses reflexionan sobre la dignidad sagrada del trabajo y de quienes lo realizan. Todos estamos presenciando el aumento de la inteligencia artificial (IA) en nuestras vidas, en casa y en el trabajo. La gente se pregunta qué impacto tendrá la IA en sus trabajos o en los de sus seres queridos. Si bien los avances tecnológicos ofrecen grandes promesas, como seguidores de Cristo, creemos que la tecnología debe enriquecer el carácter sagrado y la dignidad del trabajo humano.

Desde el principio, la Escritura nos dice que Dios puso al ser humano en el jardín “para que lo cultivara y lo cuidara” (Gn 2,15). Desde entonces, el trabajo ha sido una forma de participación continua en la creación de Dios. La IA puede ser una herramienta para mejorar nuestro trabajo, haciéndolo más eficiente y creativo. Para ofrecer un ejemplo del ámbito de atención médica, la IA podría ayudar mucho en el importante desarrollo de vacunas, medicamentos e incluso en el diagnóstico de enfermedades. Sin embargo, esto nunca debería suceder por encima de la dignidad humana. En la atención al paciente, existe el riesgo de que la IA intente reemplazar la compasión o suplantar la experiencia humana en la evaluación médica. En muchas industrias, varios trabajadores podrían perder su empleo, lo que afectaría a sus familias y comunidades. Será necesario considerar cuidadosamente estos escenarios en prácticamente todos los sectores de la economía.

El Papa León XIV ha subrayado esta prioridad. Ha alentado a las personas a abordar la IA con “responsabilidad y discernimiento”, garantizando que sirva al bien común y beneficie a toda la humanidad. La historia nos advierte de las consecuencias cuando se utilizan avances tecnológicos rápidos sin discernimiento ético. En Rerum Novarum, el Papa León XIII advirtió que la Revolución Industrial condujo a una preocupante brecha en la riqueza y el poder, profundizando la desigualdad y alimentando la inestabilidad social. Hoy, mientras experimentamos una “revolución de la IA”, debemos aprender del pasado. De hecho, esta es una de las razones por las que nuestro Santo Padre eligió el nombre de León XIV.

En muchas industrias, los enfoques actuales sobre la IA ya están transformando el mundo del trabajo. El documento de la Santa Sede sobre la IA, Antiqua et Nova, destaca dos amenazas que la IA plantea a la dignidad del trabajo. En primer lugar, la IA puede “desespecializar” a los trabajadores, reduciéndolos a tareas rígidas y repetitivas y erosionando su capacidad para realizar trabajos creativos o complejos de forma independiente. En segundo lugar, la IA puede desplazar a los trabajadores por completo. Estos riesgos afectan a todos los niveles de empleo: desde los trabajadores de atención al cliente y los jóvenes que buscan empleos de nivel inicial hasta los profesionales basados en el conocimiento en puestos administrativos. Dado el potencial de la IA para transformar sectores enteros de la economía, ahora es el momento de entablar un diálogo más profundo entre los trabajadores y los que toman decisiones para discernir propósitos comunes y soluciones compartidas.

Mis hermanos obispos y yo somos particularmente conscientes de aquellos entre nosotros que ya son vulnerables: trabajadores inmigrantes, trabajadores agrícolas, personas con bajos salarios y jóvenes, quienes a menudo sufren los mayores efectos de las perturbaciones económicas. Los católicos deben insistir en que los beneficios de la tecnología emergente se compartan equitativamente. Los propios trabajadores, especialmente a través de los sindicatos y centros de trabajadores, deberían estar incluidos en las decisiones empresariales y políticas que darán forma al mundo del trabajo en el futuro. La riqueza y el poder no deben concentrarse en manos de unos pocos privilegiados, dejando a otros excluidos o descartados.

Debemos abogar por el uso responsable de la tecnología, una protección sólida para los que son vulnerables a la explotación, una red de seguridad social que permita a las personas evitar el ciclo de la pobreza y un trato justo para todos los trabajadores. El gobierno debe abordar los desafíos de la IA con un marco legal y regulatorio sólido.

Al celebrar este Día del Trabajo, dirijamos nuestra oración a San José Obrero, el humilde carpintero que fue modelo de la dignidad, la diligencia y el cuidado a través de su trabajo cotidiano y su amor a la familia. Por su intercesión, que podamos proteger los derechos de todos los trabajadores, defender con valentía a los vulnerables y garantizar que el progreso tecnológico honre siempre el carácter sagrado del trabajo humano.

Comprometámonos, a través de la oración y la acción, a construir un futuro en el que cada trabajador encuentre dignidad, seguridad y propósito. San José Obrero, ¡ruega por nosotros!

Labor Day Statement 2025.pdf

Declaración del Día del Trabajo 2025.pdf

See more resources by category: